Wolf Alice – «My Love Is Cool»

Lo bueno de seguir los pasos de una banda musical desde sus inicios es que, si la banda merece la pena, se pueden observar más claramente sus progresos, sus cambios en las composiciones y, en definitiva, su crecimiento. Ya han pasado dos años y medio desde que Wolf Alice publicaran su primer single, “Fluffy”, y algo menos desde que lanzaran su EP debut, “Blush”. El cuarteto londinense no tardó en dar el salto a los medios, pues sin duda alguna la mezcla entre la dulzura de la vocalista y guitarrista Ellie Rowsell y el ruido punk-grunge del grupo al completo es “carne de NME”.

Hace algunas semanas, en una entrevista, los chicos de Wolf Alice aseguraron que en su álbum debut, “My Love Is Cool”, no habría nada de grunge. Querían explorar nuevos sonidos. Y lo cierto es que, sin perder la esencia y la frescura casi implícita a una banda tan joven, lo han conseguido. No nos engañemos, la nueva música elaborada por los londinenses evidencia los cambios sobre todo en los efectos de voz aplicados a Ellie y en menor medida en el sonido de las guitarras, y no tanto en el estilo musical en el que se enmarcan, pero that’s OK.

El álbum abre con una deliciosa canción, “Turn To Dust”, en la que Ellie Rowsell nos insta a fijar nuestra atención en la “loba Alice” (“Keep your beady eyes on me”). Y es complicado desviarla cuando después vienen temas como “Your Love’s Whore” (que no suena nada mal en directo); “You’re A Germ”, que probablemente sea la mejor canción inédita del disco; “Lisbon”, que pasa del puro indie pop al ruido ensordecedor; la noventera a ratos “Silk”; o “Swallowtail”, donde el baterista Joel Amey nos da a conocer su voz (alcanzando un falsete muy similar, por cierto, al registro de Kevin Parker).

También merecen una mención los tres temas que Wolf Alice ya habían publicado con anterioridad y que han sido incluidos en el álbum debut. Si bien el remake de “Bros” no supera y –para un servidor- empeora la versión original, la inclusión de la maravillosa “Fluffy” y de “Giant Peach” (canción que mostró por primera vez a unos Wolf Alice desmelenados) es un gran acierto.

Wolf Alice han crecido y han madurado, no solo en el estudio sino también en directo. Ellie y Joff Odie (guitarra) se han terminado de soltar en el escenario. A Theo Ellis (bajo) nunca le hizo falta. Los aspectos sonoros van puliéndose progresivamente y, la asignatura pendiente sigue siendo que Ellie Rowsell muestre sus cualidades vocales de forma constante y lineal en las actuaciones. Y si así se hace, Wolf Alice pasarán de ser la gran promesa de NME a convertirse en referente del panorama indie británico.

También te podría gustar...