Cómo Vivir En El Campo – “CVEEC 3”

Los componentes de Cómo Vivir En El Campo siguen con la máxima de “Lo bueno si breve, dos veces bueno” que acuñó Baltasar Gracián y en su tercer álbum “CVEEC 3” (segundo para El Genio Equivocado) continúan con el camino que iniciaron en su segundo trabajo, observando una evolución en la banda. Los temas son mayormente breves, apenas superan los tres minutos de duración, exceptuando tres canciones más extensas

El disco se abre con “El Grande”, en la que una guitarra cristalina y el bajo juguetón marcan el ritmo kraut mientras escuchamos “Y sentir que mi cuerpo es como una apisonadora / Es una apisonadora”, donde se repite esta última frase de manera arrolladora. A pesar de las melodías luminosas que compone el trío madrileño, un halo de tristeza invade el disco con historias de desamor como “Aléjate de mí, mandarina” en la que finalizan diciendo “Nos faltó de todo / No nos faltó de nada”.

A partir de “Sombrita”, de aire oriental, vemos la cara más pop de CVEEC en las distancias cortas, canciones breves y más animadas de regusto sesentero como “Solo es para ti” o “Jud”, el ritmo jamboree de “Corazón y bolsillo” con las voces en coro, “Club de canciones” y el indie rock noventero de “Cricket o croquet”, todo un hit y que ha servido como adelanto del álbum.

El tramo final desprende cierto optimismo en las letras, iniciándose con “Cachito de cielo” en la que a mitad cesa de repente la música escuchándose el rumor de las olas y gaviotas, continuando la canción después. El ritmo pausado de “Pósters heavys” da paso a “La invasión silenciosa” que pone el punto final al disco, en la que se atisba un contenido entusiasmo en sus coros alegres. El sonido ecléctico de CVEEC no es obstáculo para la creación de melodías brillantes, que reafirman al trío como una de las mejores bandas nacionales.

Carlos Ciurana // @SlippyDj

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