Viento Smith o la corriente hermosa que surge de lo virulento

Valgan los paralelismos, o a modo de señal, el viernes pasado, el que hizo tanto aire, pudimos ver a la formación más íntima de Viento Smith, en la Sala Deluxe Pop Club, en una actuación que duró en torno a una hora y que repasó todas las canciones del grupo de Subterfuge.

Algo más tarde de la hora señalada en el cartel del concierto, comenzaba la puesta en escena de las canciones del disco homónimo al grupo y de las nuevas y estrenadas canciones del single “Árboles Renacidos”, Campos Magneticos y El Aire de mi Pecho, formado en esta ocasión tan sólo por dos de sus miembros.

Ricardo Lezón, de McEnroe y David Cordero, de Úrsula, sobre las tablas y al frente de la barca que nos hacía navegar por sus canciones, eran el centro de todas las miradas, pues los allí presentes no quitaban ojo de la manera de hacer de estos artistas. Las guitarras, la expresión, los pequeños movimientos, los contoneos, la voz… todo creaba esa pesada atmósfera, incomoda, agobiante, triste.

La sala no estaba muy llena, pero la gente se apretaba hacia el escenario y en la barra de la Deluxe, como si desde el escenario emanase una radiación magnética que hipnotizaba al personal. Silencio en las filas y mucha atención.

Terminaba tras algo más de una hora, con tintes flamencos, al igual que comenzó.

Los Viento Smith, son un proyecto diferenciado de los grupos de cada uno de sus componentes. Bajo el respaldo de Subterfuge, se unen en busca de un lugar donde dejar que sus canciones tomen vida. Según su autor, Ricardo Lezón “son el intento de sacar algo bueno de algo que fue malo. Es el reverso bonito de algo feo. Hablan de amor y de desamor…

Tras esta mini gira, que ha pasado por Madrid, Valencia y Alicante, el grupo sigue trabajando en su proyecto, ya consolidado. El 18 de febrero publicarán «Árboles Renacidos» y pronto, irán confirmando nuevas fechas de conciertos.

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