Titanes aullando en rincones exquisitos

Siberia, Full y Second fueron los encargados de hacer saltar y bailar al público que abarrotó la sala Moon durante las más de tres horas de conciertos.

El espectáculo comenzó con Siberia sobre las ocho y media de la tarde. Los valencianos salieron al escenario ante un público expectante por descubrir su nuevo trabajo: “Océanos de luz”. Y no cabe duda de que Siberia superó  las expectativas, no solo por la indiscutible calidad musical alcanzada en este último disco, sino por la facilidad que tienen para conectar con el público. Nos hicieron saltar con “Baila”, nos enamoraron con “1937” y alcanzaron el clímax del concierto demostrando que son grandísimos “Titanes” sobre el escenario.

Siberia dio paso a Full y, al mismo tiempo que los sevillanos salían al escenario, la asistencia creció considerablemente. Entre el público había gente joven, pero destacaba especialmente el público de mediana edad, que, como si de quinceañeros en pleno fenómeno fan se tratasen, luchaban por obtener un sitio en primera fila. Full interpretó en su mayoría canciones de su último disco “Tercera Guerra Mundial”. Sin embargo, hicieron varios guiños al pasado cantando algunos de sus temas del disco anterior como “Distintos” o “Quienes somos realmente”. Pero sin duda alguna, lo más destacable del concierto fue la cercanía con la que Javi Valencia (vocalista) se dirigió a sus fans y la energía arrolladora de Bubby Sanchís, el guitarrista.

Y si la sala parecía rozar el aforo máximo con Full, cuando Second salió al escenario el público pareció duplicarse. Sean Frutos (vocalista) ofreció mucho más que un concierto. Fue un espectáculo. Nos hizo vibrar, bailó con el pie del micro al más puro estilo de las leyendas del rock, y no dejó de emocionarnos ni un solo segundo. El público, que parecía enloquecer por momentos, enmudeció ante el solo de guitarra con el que Javi Lorenzo empezó la canción “Psicopático”. En definitiva, Second demostró que es un grupo de directo, de esos que ya gustan sobre el papel, pero que sobre el escenario se transforman en monstruos. Cerraron la noche llevándonos a un “Rincón exquisito” en el que todos los asistentes queríamos quedarnos.

Fotos: Mery Sánchez

Crónica: Rocío Tuset

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