The Waterboys, así suena la “Gran Música”

De gran éxito podríamos calificar la actuación que The Waterboys ofrecieron en la Sala Republicca de Valencia cerrando su gira española, las palabras se quedan cortas para expresar todas las emociones que vivimos. Con un servidor se saldó una deuda que hacía muchos años mantenía con el grupo, desde su fallida actuación en el campo de fútbol del Levante en 1986 como teloneros de Simple Minds, donde cancelaron, hasta que tres años más tarde pudimos verlos. Lo de verlos es un decir, ya que el Arena Auditorium se mostraba abarrotado de gente, con un sold out histórico y del que guardo ingrato recuerdo. Uno de los peores conciertos a los que he asistido, ya que el grupo no atravesaba su mejor momento, fue para olvidar.

La razón para verlos de nuevo (desde aquella fecha) era fundamentalmente el nuevo trabajo publicado este año, “Modern Blues”, un regreso a las raíces del grupo y su Big Music condensado en los tres primeros discos de la banda. Y así fue como pude sacar esa espina clavada desde hace años. Para comenzar, un voluntarioso Freddie Stevenson ante un público escaso,  interpretó canciones folk, acompañado por un guitarrista y una teclista con harmonio. El nuevo disco de Stevenson, “The Darkening / The Brightening” está producido por Mike Scott conteniendo delicadas melodías, del que interpretó canciones como “Loretta” recibiendo el aplauso del público al finalizar.

Tras el cambio de instrumentos, a las diez de la noche aparecieron The Waterboys en el escenario, con Mike Scott al frente, desgranando las canciones de “Modern Blues”, comenzando por la épica de “Destinies Entwined”. Ante un público que llenaba la sala (en Valencia siempre han sido un grupo de culto), comprobamos que se encuentra  en  estado de gracia, a nivel compositivo y recuperado de sus problemas de salud. También ayudan los músicos de los que se ha rodeado, con Zach Ernst a la guitarra, demostrando su habilidad, así como el bajista David Hood, toda una institución en los Muscle Shoals de Alabama. Continuó con “Still A Freak” para echar un primer vistazo al pasado con “A Girl Called Johnny”, Scott al piano y Steve Wickham al violín supliendo el saxo original del tema, con reprise incluido.

“We Will Not Be Lovers” del “Fisherman´s Blues” con el que giraron hacia las raíces folk fue uno de los momentos intensos de la noche. Comentó Scott que en España tenemos a Picasso, a Segovia, algo que le agrada, pero no la revista “¡Hola!”, tras lo que interpretaron “Rosalind (You Married The Wrong Guy)”, otro de los blues modernos del álbum nuevo, con los teclados de Brother Paul echando humo y el marcado ritmo de Ralph Salmins. La enérgica “Medicine Bow” fue recibida con entusiasmo, al igual que una versión del “Roll Over Beethoven” de Chuck Berry.

En el tramo final llegó el triplete formado por “The Whole Of The Moon” con un arreglo de guitarra funk más bailable, la ampliamente demandada durante la noche “The Pan Within” y Don´t Bang The Drum”, ambas con Scott y Wickham al piano y violín, que hizo de este momento algo emotivo para todos los presentes, coreando el tema a viva voz. Para cerrar el set, ”Long Strange Golden Road”, un tema perfecto para finalizar con elevada nota. Pero reaparecieron para poner la guinda, con ese “Fisherman´s Blues” y el público haciendo los coros como broche final tras cerca de dos horas de música. Cuenta saldada, Mr. Scott.

Fotos: F. Calabuig.
Crónica: Carlos Ciurana.

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