Tachenko, pop de alta graduación

Esa preciosidad de portada que tiene el nuevo EP con cinco canciones de Tachenko (en la imagen proyectada contra la pared frente a la barra) dio la bienvenida al público que llenó anoche el Deluxe Pop Club.

Más de veinte fechas totalizarán para presentar su nuevo disco que, utilizando como título una de las frases contenidas en una canción anterior, “LA FUERZA SEXY”, también han usado para denominar esta gira que, afortunadamente, también tenía entre sus otros muchos destinos a Valencia.

Había expectación en el ambiente. Tachenko ha conseguido tener parroquianos que los entienden, yo diría que por fin, en nuestra ciudad. Y mientras los asistentes pedían sus bebidas y se acercaban al merchan para adquirir el nuevo Extended PlaySebasSergio yLibi nos confirmaban que nuestro paisano, Alfonso Luna, batería de la banda (y de otros nombres muy conocidos de la escena, como Sr. Chinarro), no les acompañaría en este formato, aunque sí estuvo presente en la sala para celebrar este final de año con sus colegas de Zaragoza.

El trío comenzó con Sebas Puente a la guitarra acústica enchufada y a la voz principal, mientras Sergio Vinadé se dedicaba, como solista, a ir haciendo los dibujos y filigranas pop a la eléctrica, a la vez que hacía la segunda voz y coros, también apoyado en esta labor por Libi que, además, manejaba el bajo eléctrico (todos sabemos lo liado que andaEdu Baos, bajista habitual de Tachenko, haciendo lo propio con León Benavente).

La solidez de sus canciones, las enormes tablas del grupo y el excelente ambiente que son capaces de crear con su sola presencia hacen que el público se encuentre como en casa. Las canciones de su amplia trayectoria se mezclaron con algunas nuevas, todas a una altura de composición y ejecución que no merece más comentario. Pop de alta graduación hecho a su estilo. Pop Tachenko.

Gracias a eso, a su fantástico nivel y su profesionalidad, se mantuvo la actuación, porque un falso contacto que se dejaba oír a partir de la segunda canción fue acrecentando su presencia hasta llegar a hacerse molesto cuando Sergio y Sebas intercambiaron instrumentos. Cuando Sergio se hizo cargo de la voz principal, para colmo, se notaba al límite. Tanto que, al finalizarla, tan educado, dijo: “ya disculparéis pero acabo de perder la voz”.

Pensé que iba a saltarse sus canciones y dejar paso de nuevo a Sebas. Sin embargo, el bajón le duró escasos segundos, se rehízo anímicamente y, como todo músico sabe, un buen trago de un cargado Ron-Cola obra milagros, y ese superbigote volvió a acariciar el micro en la siguiente canción. Cabezoncico, le echó bemoles, y continuó cantando.

Para entonces uno de los altavoces daba ya permanentes muestras de “gripe” haciendo muy incómoda la escucha, que unido al esfuerzo de Sergio por alcanzar las notas, puso en jaque el show. Sin embargo, aguantaron, pelearon contra los elementos, por algo son “la resistencia”, y mantuvieron el tipo.

Atento siempre, a la barra y al sonido, Luis “Deluxe”, actuó con rapidez y cambió el puto cable que nos había hecho padecer. A partir de ahí, una balsa de aceite. Linimento para el espíritu.

Un nuevo y definitivo cambio de guitarras y de voz principal permitió que el resto de la noche fuera magnífico. Sencillamente.

Vinadé sí podía hacer las armonías y coros, aunque algo “asabinado”, y la versión Tachenko electro-acústico volvió a repetir lo de costumbre. Aún teníamos el recuerdo tierno de hace algo más de dos meses, cuando en el matinal del Deleste habían hecho lo mismo, dejar fluir un torrente de canciones perfectas. También sencillamente.

Lo hacen tan fácil que, en ocasiones, hasta lo parece. Tachenko llevan ya unos cuantos discos sin fallar ni una canción. A sus dos últimos LPs, piezas pulcras, se les une ahora este nuevo, La Fuerza Sexy, que son otras cinco flechas en la diana. De muy pocos se puede decir lo mismo.

Que vuelvan cuando quieran. Y que quieran pronto.

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