SanSan 2015: Un viernes para la historia

Salvajes, sudorosos y sobre todo sexys. Así se presentó Sexy Zebras a las 18:00 sobre el Escenario Desperados para abrir el segundo día del SanSan de Gandía. Otro grupo en una hora atípica que se dejó la sangre (la prueba está en las redes) para hacer que los cerca de 500 valientes que se acercaron pudieran vivir una hora de puro rock, el visceral de la vieja escuela.

Tras la locura de la zebras Dorian, salía al escenario a las 19.30h, acompañado de un trío de cuerda, para ofrecernos un concierto diferente, enmarcado en la celebración de sus diez años de carrera. La respuesta del público fue muy buena y el recinto se llenó a pesar de no haber atardecido. Eso no le importaba a Marc, que salía al escenario ataviado con una gabardina de piel, de color negro, para seguir en la línea a la que nos tiene acostumbrado. Sonaron los temas que todos estaban esperando, destacando un larguísimo “A cualquier otra parte”, que dio paso a un vídeo de felicitaciones de otros artistas, bastante emotivo. Casi dos horas de concierto que dejaron satisfecho al personal.

Mientras sonaba Dorian en el Desperados, Maika Makovski intentaba dar su concierto en el escenario Master’s. A pesar de que el sonido del grande, se comía un poco el del pequeño, pudimos disfrutar de la maravillosa voz que tiene la mallorquina. Sentada al piano, dejó latente su grandísimo talento, y caminó sobre ese estilo personal, que no le liga a ninguno en particular.

Volvíamos al Desperados, porque era la hora de otros mallorquines, LA. Salían con ganas y enseguida Luis Alberto, pidiendo luces para ver al público, destacaba lo inigualable del recinto del Wonderwall Resort, con sus palmeras, su piscina, el hotel… A pesar de su calidad y de lo bien que estaban sonando, muchos utilizaron su tiempo de directo, para cenar, pasearse y descansar los pies en alguno de los rincones del recinto (y fuera de él).

Y llegaron los hijos de la noche. La dama plateada destacaba entera en lo alto del firmamento mientras los guardianes del pop cósmico daban lo mejor de sí, y como hizo Full un día antes, Mucho se auto-confirmaban como una de las propuestas a tener muy en cuenta en los próximos meses. Inmenso repertorio con solos interminables en los que las reminiscencias al principio de los tiempos rocks hablan por sí solos y el atrevimiento de Martí Perarnau al micro se agradece enormemente en los tiempos que corren. “Como si no hubiera un mañana”, “Más feliz sin televisión” y, como no, “Grupo Revelación”, fueron los momentazos atómicos de la jornada.

León Benavente son irrepetibles. Dos años después y tras un centenar de conciertos las canciones de su álbum de debut siguen sonando como pocas en el panorama musical español. Ellos tienen la llave y la usan para conectar con el respetable, gracias a sus letras, el derroche musical de sus componentes y la maestría sobre las tablas de Abraham Boba. Les da igual las circunstancias o el escenario, ellos están dispuestos a prender la mecha en cualquier momento, traje de faena incluido como pudo comprobar cualquier viandante al medio día mientras León Benavente paseaba por los aledaños del escenario de la playa del SanSan. Anécdotas a parte, su concierto ya está grabado a fuego en la breve historia del SanSan, con un cierre épico mientras el pequeño duende votaba por el escenario lanzando el micro a su paso ¡Sublimes!

Neuman, también fue uno de los vitoreados en las redes sociales, en la jornada de ayer de SanSan Festival. Congregaron a mucha gente ante el escenario de la piscina, incluso en algún momento se hacía costoso (que no complicado) acceder a la zona, para poder verles. Grandísimo, a la guitarra eléctrica, el cantante bromeaba con que les dejaban tocar unos minutos más, que algunos aprovechamos, mientras otros buscaban colocarse para ver a los Supersubmarina.

Con el afán de que no hubiera silencios, se adelantaba en un cuarto de hora al grupo de Baeza. Curiosa medida, que pilló por sorpresa y que originó que algunos, los más rezagados, tuvieran que correr para coger sitio. Lleno absoluto, como era de esperar, para ver a Supersubmarina. Hora y media largas sobre el escenario dieron para que los andaluces recuperaran a “Ana”, nos recordaran lo bonita que es “LN Granada”, que la vida hay que verla en “Tecnicolor” y nos alentaran a que gritemos “Hasta que sangren” sus oídos. Fue un gran concierto, del que salimos afónicos y exhaustos de tanto saltar!

En contra de lo que había pasado antes, tras finalizar Supersubmarina, que coincidió también con el final de Bravo Fisher, tuvimos prácticamente media hora de silencio. Muchos se fueron y algunos recurrían al Rave 4X4, para seguir bailando. Por ello muchísimos se fueron y no se atrevieron a aguantar hasta la propuesta de El Columpio Asesino. A los donostiarras hay que conocerlos, muy bien, para entender su propuesta, pero una vez les dedicas unos minutos, uno puede llegar a ser un enamorado de sus formas. Fue una joya de cierre a un muy buen viernes en el que acompañaron casi todas las circunstancias para que alcance la mejor jornada de la historia del SanSan.

Fotos: Carlos Bravo y Fran Calabuig.
Crónica: Nura Dahoui.

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