QFestival 2015, casi tocando el cielo

La cosa iba de despedidas, finales de gira y reinvenciones. El QFestival logró apuntarse un tanto contratando a Standstill en lo que suponía su última actuación en la Comunidad Valenciana, acompañados por los catalanes Mishima y los valencianos  We Used To Pray, además de los locales La Fúmiga. Apartándose de los festivales al uso, QFestival apuesta por un combinado entre bandas de antaño y nuevos valores, buscando un equilibrio que en ocasiones, no encuentra el respaldo suficiente. A su cancelación en el mes de marzo y posterior traslado a estas fechas de septiembre, se unió el recorte de grupos que iban a actuar debido a la exigua venta de entradas. Pero esto ya es problema del público, si no asistes a lo que será la última (por el momento) actuación de Standstill es que algo no acaba de funcionar.

Dejemos a un lado las cábalas para centrarnos en el propio festival, con DJ Quetos abriendo la velada con sus dosis de  pop-rock nacional y extranjero que recibió al público en una sala semivacía, hasta que pasadas las 10 de la noche hicieron acto de presencia sobre el escenario Mishima. Este último tramo de su extensa gira, les hizo recalar en Alzira con su pop cantado en catalán, en una carrera de casi 20 años. Temas enérgicos como “La vella ferida” sonaron desde el principio del concierto, así como “Mentre floreixen les flors” o la emotiva “Les vespres verds”. Los coros de “L´ultima resaca” fueron secundados por el público ampliamente, mientras que “Un tros de fang” se mostró arrebatadora.

A continuación se rompió un poco la balanza con la actuación de La Fúmiga, una charanga de Alzira que interpretaba temas de Extremoduro o La Pegatina, por citar algunos nombres, con una sección de viento formada por unas quince personas. Fue lo que menos nos motivó del cartel, y nos preguntamos todavía a que se debió su inclusión en el festival.

Por el contrario, We Used To Pray volvió a restablecer el nivel con un enérgico directo, el que más de los que servidor haya visto. Tras los ajustes técnicos antes de comenzar que hicieron demorar su inicio, se dio mayor presencia a las guitarras, reinventando con fuerza sus temas más conocidos y alguno inédito pero ya conocido como “Laika, Pretend!”. Algún tema nuevo se coló en el setlist, realizando un pequeño tributo a Standstill con un fragmento de “Adelante, Bonaparte” finalizando con “What Else”.

El plato fuerte era la despedida de Standstill, con la sala a pleno rendimiento y una audiencia entregada y expectante. Enric Montefusco agradeció al público su presencia en lo que iba a ser el antepenúltimo concierto de su gira, con dos fechas más para finalizar en Barcelona. La vez anterior que pude verlos en directo fue en el MBC Festival y en aquella ocasión las sensaciones no fueron las mismas que esta vez. Quizá la cercanía del grupo en una sala, con lo que ello conlleva fuera determinante, ya que se disfrutó más. El batería acusaba una lesión en la pierna que no le impidió trabajar con su instrumento, haciendo un gran esfuerzo. Comenzaron el repaso a su discografía con “Que no acabe el día”  y “Tocar el cielo”, sin olvidar “Adelante Bonaparte (II)”.

Con “Nunca, nunca, nunca” se unieron Montefusco y el teclista a las percusiones en uno de los momentos cumbres del concierto, y “La mirada de los mil metros” con el respetable coreando la canción. Para evitar volver a salir en el bis acabaron del tirón con “1, 2, 3, sol” y “Cuando”, lo que no impidió que ante la insistencia del público apareciesen de nuevo para terminar con “Adelante, Bonaparte (I)”. Un gran concierto que permanecerá en la memoria de sus seguidores durante mucho tiempo, y con el que estuvimos a punto de tocar el cielo. La sesión de Wear DJs puso el punto final al festival, con temas bailables de Two Door Cinema Club o Hidrogenesse.

Fotos: F. Calabuig

Crónica: Carlos Ciurana

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