Nick Cave And The Bad Seeds – “Skeleton Tree”

Skeleton Tree es el decimosexto álbum de Nick Cave junto a sus Bad Seeds, banda que lo ha arropado desde que emprendiera su aventura en solitario en 1984, y por la que han pasado músicos de la talla de Barry Adamson, Mick Harvey o Blixa Bargeld. Es también el tercero que publica con su propio sello, Bad Seed Ltd, tras el aclamado Push The Sky Away de 2013 y el directo Live From KCRW del mismo año.

La agitada y turbulenta vida personal de Cave ha transpirado siempre a través de su música, y si por algo ha destacado el australiano, es por ser honesto consigo mismo y sus vaivenes emocionales, alejándose de las etiquetas para crear un universo musical único. Skeleton Tree no es una excepción, y nos muestra su realidad actual, la de un hombre roto por la tragedia. La tragedia de la muerte de su hijo de 15 años Arthur el verano pasado al caer por un acantilado en las costas de Brighton. Mucho se había especulado sobre cómo reaccionaría el compositor ante semejante revés de la vida, convirtiendo a Skeleton Tree en uno de los discos más esperados del año.

Si bien la mayoría de temas ya estaban escritos antes del suceso, el modo en que han sido arreglados y producidos está notablemente influenciado por la brutal pérdida, tal y como el propio Cave cuenta en la película documental One More Time With Feeling, estrenada a nivel mundial el día antes del lanzamiento oficial del LP, y con la que pretende evitar las entrevistas y promociones pertinentes. Lo que en principio se suponía una película promocional, acabó convirtiéndose en un crudo retrato del dolor, en el que la herida sangra en cada fotograma, y en el que el proceso de creación del disco y el estado emocional en el que ha sido gestado, quedan lo suficientemente claros como para que, efectivamente, no queden preguntas por hacer.

Estamos ante un disco que no es fácil de escuchar, que hiere y duele, inmenso en su profundidad, simple y complejo a la par, que te atrapa en cada escucha, y que se devanea entre el minimalismo instrumental y las atmósferas de funeral. Canciones desnudas, casi esqueléticas, con sonidos sinuosos y coros que aúllan en mitad de la noche, en lo que parece ser un punto y aparte en la carrera de Nick Cave.

La instrumentación dominante son los teclados y sintetizadores de Warren Ellis, que junto al piano de Cave, crean las texturas sobre las que se desarrolla el álbum. La presencia de la percusión es puramente testimonial, dato curioso para una banda que cuenta en sus filas con dos percusionistas, Thomas Wydler y Jim Sclavunos. El resto de la banda lo componen el habitual Thomas P. Casey al bajo, la nueva incorporación George Vjestica a la guitarra acústica, y un trío de cuerdas invitado para la ocasión. Mención aparte merece la soprano danesa Else Torp, miembro del Theatre of Voices de Paul Hilliar, y cuya voz en el dueto Distant Sky aporta el punto lírico y luminoso del disco.

Los temas fluyen uno tras otro con naturalidad, sin sobresaltos, manteniendo el tono sobrio y lúgubre de Jesus Alone, tema que sirvió de adelanto y que abre el disco. Rings of Saturn sorprende con unos coros y un sintetizador realmente curiosos. Girl In Amber, el tercer corte, es uno de los momentos más emocionantes del disco. Su frase central bien podría ser el título del álbum.. “if you wanna bleed, just bleed” (si quieres sangrar, simplemente sangra), resumiendo lo que esta obra supone para su autor. Magneto y Anthrocene siguen la línea marcada por Jesus Alone, con Cave recitando desde las profundidades, el primero con una instrumentación mínima, cercana al ambient, y el segundo con un neurótico juego percusivo sobre el que se deslizan distintas sonoridades.

En la recta final del disco nos encontramos con la temblorosa I Need You, en la que la voz de Cave parece estar a punto de romperse en cada compás, y que estremece por su fragilidad. Le sigue Distant Sky, el hermoso dueto con Else Torp, quien consuela a Cave con unas lineas llenas de ternura  “see the sun rise, see it rising,  see it rising, rising in your eyes” (mira el sol, mira como se levanta, mira como se levanta, se levanta ante tus ojos). Dando paso así al tema que da nombre al disco y lo cierra, con una delicada línea de piano que lo convierte en la canción más amable del álbum. “It´s allright now” (Está todo bien ahora), es lo último que le oímos decir a Cave en Skeleton Tree. Esperamos que así sea.

 

Rafa Climent

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