Los Evangelistas: «Hemos hecho un disco ético, no estético»

Componentes de Lagartija Nick y Los Planetas unen fuerzas en ‘Homenaje a  Enrique Morente’, un álbum en el que se recupera parte del repertorio del cantaor fallecido desde un prisma sonoro afterpunk.


Los granadinos Jota y Florent (Los Planetas), Antonio Arias (Lagartija Nick) y Eric Jiménez (batería de ambos grupos) son Los Evangelistas, una banda formada expresamente para grabar el álbum “Homenaje a Enrique Morente”. Arias explica sus razones.

 

¿Cómo surge la idea de musicar el repertorio de Morente?

El desencadenante fue un concierto homenaje a Enrique en “La noche blanca del flamenco”, en Córdoba. Era una oferta para Lagartija Nick, pero me reuní con Jota y nos planteamos hacer juntos versiones de sus temas. Nuestra relación con Los Planetas es estrecha y siempre estuvo pendiente hacer algo con Enrique. Ese es el verdadero origen, aunque el desencadenate fuera la propuesta de Córdoba.

 

¿Fue complicado escoger las canciones?

Estaban supeditadas al directo, y eso condicionó la elección. Buscamos temas que pudieramos tocar en vivo. Algunos con potencial para el disco se han quedado fuera porque no encajaban en el concepto del concierto. Fue como entrar en tu tienda de discos favorita y tener que escoger uno solo. Al hacer una elección, siempre dejas fuera otras opciones. Algunas de ellas las estamos recuperando en los conciertos.

 

¿Erais conscientes de que la sombra de “Omega” se cernía en todo momento sobre vosotros?

Eso nos motivaba, porque es un álbum único. Pero ya había un feedback de “Omega” en los últimos discos de Los Planetas, que de alguna manera lo reivindican, y ahora, con el Lp de Los Evangelistas, ya es una corriente. Supone una democratización del flamenco, una manera de hacerlo accesible. Lo decía Enrique: «Todos nos vestimos de modernos para que la gente escuche el flamenco antiguo».

 

¿Cómo habeis trabajado las canciones?

En cuanto empezamos a tocarlas en grupo, no necesitamos hacer ningún trabajo previo. Llegábamos al local y todo era sencillo. Eric había trabajado en Omega y en las últimas giras de Enrique, así que las cosas se agilizaron mucho y los temas crecieron con rapidez.

 

¿Cómo se decidió las que cantaba Jota y las tuyas?

Comenzamos repartiéndolas, pero le comenté que yo no tenía intención de acaparar el disco. Consideraba que no era una cuestión de cantidades, sino de significación dentro del álbum. Había una sensación de competición evidente, porque todos queríamos cantarlas todas, pero al final quedó muy equilibrado: Jota canta más que yo (risas). Ese es el equilibrio que a él le gusta.

 

¿Ha colaborado la familia de Morente?

Sí, buscábamos la extensión de la relación con Enrique, porque ya en el primer ensayo de “Omega” se trajo a Aurora (esposa), y a Soleá y Estrella (hijas), y gracias a la alegría que aportaban en los ensayos, fue posible trabajar con él. Es un reconocimiento al espíritu que demostraron, y seguimos en contacto permanente con ellas. También hemos echado una mano en el CD de Soleá.

 

El disco podía haberse convertido en un desfile de artistas invitados, pero lo habeis evitado, con la excepción de Carmen Linares. ¿Hubo muchos ofrecimientos en ese sentido?

Omega fue un disco muy global, con muchas colaboraciones, y podíamos haber tirado por ahí, pero la idea era enfocarlo hacia los puntos en común que tenemos con el flamenco. A Soleá le ofrecimos cantar el disco entero, podía elegir las canciones que quisiera. Y Carmen Linares había trabajado con él en “Despegando” (1977), sabía que estábamos grabando y se ofreció. Pero llenarlo de colaboraciones hubiera sido muy forzado, nos hubiese hecho desentendernos de la obra en función de los artistas invitados. Con Arcángel llevamos varios años hablando de hacer algo, y podíamos habérselo dicho, pero no intentábamos hacer un nuevo “Omega”.

 

La introducción de “Gloria” me recuerda la de “India”, de The Psychedelic Furs. ¿Es premeditado?

Empezamos a grabarla todo el grupo al completo. Pero Youth (Martin Glover, de Killing Joke) se quedaba en el estudio y hacía mezclas alternativas, más cercanas al ambient. La intro de Gloria salió de ahí. Hablamos mucho de Syd Barrett y Pink Floyd, y de ese modo conseguimos un inicio de sonido místico.

 

¿Cómo se involucra en el disco Youth, que ha producido a bandas como Crowded House, The Verve, The Charlatans o James?

Yo llevaba varios años detrás de él, desde que me enteré que tenía un estudio en Albuñuelas, el pueblo de mi padre. Con este proyecto disponíamos de presupuesto para tantearle, y nos pareció la opción más clara. Tiene un proyecto con Paul McCartney (The Fireman), y yo soy un gran fan de Wings, así que tuvimos muchas charlas. Es una persona muy abierta. Y nos comentó que la primera gira que hizo Joy Division fue con Killing Joke, por lo que todo encajaba. Convirtió la pequeña iglesia románica en la que estábamos trabajando en una catedral gótica.

 

¿Qué reacciones habeis recibido del entorno flamenco?

Entre la gente del flamenco que nos presentó Enrique, todo el mundo de su generación lo mira con mucho cariño y está favor de la idea. El resto no nos interesa.

 

¿Y de parte de la gente del rock?

Me interesaba mucho la opinión de José Ignacio Lapido. Yo conocí a Morente en 1982 porque 091 compartíamos management con él. José Ignacio me dijo que le había impactado, que era un acercamiento soprendente y muy respetuoso. Al conocer las canciones, sabía que era un proyecto arriesgado. Con 091 tocábamos “La vida que mala es”, que no deja de ser una versión de Morente, que siempre nos decía que quería trabajar con grupos. Ya lo había hecho, con Guadalquivir, pero buscaba una aproximación más ruidista. Por eso la gente del rock que le conocía ve el disco desde un prisma positivo. El resto, como en el caso del flamenco, no nos interesa. Este no es un disco estético, es un disco ético.

 

¿Es un proyecto puntual o tendrá continuidad?

La evolución del grupo se va a ver en directo. En cuanto tengamos un poco de tiempo, vamos a grabar más canciones. Luego ya veremos el nivel de compromiso que tenemos.

 

Al principio hubo duda sobre llamaros Los Evangelistas o Los Discípulos. ¿Cómo se dirimió la disputa?

Los Evangelistas conecta con el humor de Enrique, que era ateo, porque hace referencia a la Iglesia Evangelista de Filadelfia, a la que pertenecen muchos gitanos. Jota prefería Los Discípulos, pero al fin y al cabo, los evangelistas también eran discípulos. Y el discípulo es un heredero, mientras que el evangelista difunde la palabra.


 

También te podría gustar...