Kitty, Daisy & Lewis, todo queda en casa

Tras su paso por Cartagena y Sevilla (en marzo ya presentaron el disco en Madrid y Barcelona), la familia Durham al completo pisaba tierras valencianas para mostrar en directo su última producción, el tercer disco del trío y que lleva como título “Third”.

La noche la abría el artista local Gilbertástico detrás de los teclados y acompañado en esta ocasión por Antonio José Iglesias (Dwomo) que se ponía detrás de una batería reducida en tamaño, casi un juguete de niños. Con su particular repertorio, ofreció un set en clave de ritmos cercanos al reggae, ska o el rockabilly repasando todo su cancionero.

Con el buen sabor de boca del telonero y con una Rambleta que se iba llenando por momentos, inició su concierto el quinteto inglés con la canción “Bitchin’ in the Kitchen” de su último trabajo. Frenesí y rock’n’roll que hacían bailar a los asistentes ante lo que prometía ser una auténtica fiesta y un espectáculo de virtuosismo y talento.

Junto a los tres jóvenes hermanos (todos en la veintena), aparecerían sus progenitores: Graeme Durham a la guitarra y percusiones e Ingrid Weiss al contrabajo y bajo eléctrico para aportar el groove y una sólida base rítmica en la que se podían desenvolver con total libertad Kitty, Daisy & Lewis.

Tras las primeras canciones, comenzó la rotación de instrumentos tan natural que se produce entre los tres hermanos. Guitarras, batería, teclados, cada uno con su forma particular de tocar y cediéndose el protagonismo en cada tema: la rudeza de Daisy en la batería y los teclados, la precisión de Kitty en las guitarras y el talento innato de Lewis con todos los instrumentos iban creando un ambiente casi de jam session en el que no paraban de reproducirse sonidos referentes pero con una personalidad rotunda.

Durante tres temas se vieron además acompañados por el invitado de honor de la gira Eddie “Tan Tan” Thornton que hizo las delicias para los más animados aportando con su trompeta un toque más festivo a temas como “Turkish Delight”, “Whenever You See Me” o “Good Looking Woman”. Después del éxtasis, bajaron el beat para dar paso al momento más intimista en donde Lewis a la guitarra y voz entonaba lo mejor de las canciones de raíz tradicional americana con su ternura y talento. Pero el intercambio de instrumentos no tardaría en suceder y veríamos hacia el final del concierto a Daisy con la caja de la batería al frente marcando el ritmo para desatar un desenfrenado instrumental en donde Kitty tomaría posesión de la armónica dándose un baño de masas y saliendo más que laureada.

La Rambleta se convirtió en la pista de baile de la fiesta que ofrecía la familia Durham. Una fiesta a la que supo responder el público valenciano que inundó la sala con un ambiente como antaño y mágico para celebrar el lanzamiento de este disco que consolida la trayectoria de Kitty, Daisy and Lewis.

Fotos: Estefanía Mora
Crónica: Nerea Serrano

También te podría gustar...