Juntémonos con Bowie: La reencarnación en formato musical

Durante Las Noches del Botánico de Madrid diversos artistas se reunieron en el concierto Juntémonos con Bowie para rendir homenaje al artista, siendo el primero en toda Europa.

Asier Etxeandía se acercó al micro y dijo muy despacito “Hoy es el día 173 del año 1 de la era post David Bowie”. Redobles, humo, gritos y aplausos. Me puse nerviosa y no sabía por qué. Supongo que porque veríamos a Bowie sin verle, sus canciones iban a resucitar, algo así. Etxeandía empezó a bailar, parecía que lo habían secuestrado de un cabaret, sus movimientos corporales eran exagerados, bizarros, inesperados, inopinados, incomprensibles, etcétera. Efectivamente, fue el perfecto anfitrión nocturno.

El pistoletazo de salida lo lanzó Shuarma, vocalista de Elefantes, cantó “Rebel, rebel” junto a los músicos que en algún momento acompañaron a Bowie. Exacto, parecía mentira pero allí estaban ellos. Verdaderas estrellas de la noche. Luego Annie B Sweet interpretó “Oh you pretty thing” y le siguió Joana Serrat al cantar “Where are we now”. Jamás había estado en un directo así. Aparecían y desaparecían artistas sin saber cuál sería el siguiente. Incertidumbre level 10.

De repente Iván Ferreiro dijo eso de Ground Control to Major Tom y muchos nos llevamos las manos a la cabeza por inercia. Y es que “Space Oddity” trajo a Bowie desde el espacio y aterrizó en cada palabra. Buena ejecución aun sabiendo lo difícil que tenía acercarse a lo que exige este tema. Gran sonrisa.

Turno para Zahara quien nos agitó muy mucho con “Changes”. Luego, WAS (antes We are Standard) interpretó “Rock ‘n’ roll star”. Como remate para cerrar la primera parte, sacaron adelante “Let’s Dance” los vocalistas de Second y Miss Cafeína.

Pausa para baño y barra.

Unos veinte minutos después el homenaje volvió a arrancar. Asier Etxeandía, cabaretero por naturaleza, cantó “Under Pressure” junto a Catherine Russel. La complicidad fue envidiable, los años de experiencia de ella se complementaron con el desparpajo de él.

Los artistas anteriores volvieron a aparecer con nuevas canciones. Esta segunda parte cuajó más que la primera.

Maika Makovski por fin se dejó ver. Hizo sonar “Rock and roll suicide” y nos enmudeció. Todos atentos, comprobamos que todavía uno puede emocionarse con canciones de Bowie en un concierto. Aunque de todas sus interpretaciones me quedo con “Lazarus”, del último disco de Bowie, ese en el que habla de la muerte, donde parece que conociese que faltaba poco para que dejase de pisar la Tierra.

Suffragette City” la tocó Vielba y mantuvo el calor calibrado hasta el momento. Pero faltaba alguien. Justo cuando el concierto llegó a su fin Eva Amaral salió a escena y, junto a Asier, gritaron que podemos ser héroes… We can be heroes, just for one day”.

Crónica por Carmen Sánchez Adán.

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