The Jayhawks: la melodía perfecta y los grandes “tapados” de los 90

Coincidieron con el máximo esplendor del grunge en Estados Unidos, y con las sucias melenas al viento, con el headbanging, con las voces rasgadas y los gritos. Su propuesta, un folk rock elitista que combina guitarras acústicas y eléctricas y que se deja llevar por las influencias pop de años atrás, quizá llegó en un momento inoportuno. Y esa es la principal razón por la que The Jayhawks no se convirtieron en un icono de la música popular, sino que ejercieron el papel de “tapados”.

La banda, originaria de Minneapolis (Minnesota), echó a volar en 1985. Gary Louris actuaba como vocalista y tocaba la guitarra acústica, Mark Olson hacía lo propio con la eléctrica, y ambos componían temas. La agrupación se completaba con el bajista Mark Perlman y el baterista Norm Rogers, que poco después sería sustituido por Thad Spencer. Así, con el humilde sello independiente Bunkhouse, The Jayhawks publicaron en 1986 su LP homónimo. Tras lanzar este primer álbum, la banda trabajó para encontrar un sello más grande y en 1989 lanzó “Blue Earth”, con el sello local Twin Tone.

Hacia el año 1991 la discográfica Def American (Slayer, System of a Down, Johnny Cash, Black Crowes…) firmó un contrato con el grupo y así comenzó la época más exitosa de los Jayhawks. Su primera gran producción, “Hollywood Town Hall”, sirvió para que la banda liderada por Louris (que compartió la composición de los temas con Mark Olson) adquiriera fama nacional y comenzase a girar internacionalmente, impulsados por el gran single “Waiting For The Sun”. En el 95, con la publicación de “Tomorrow The Green Grass”, entró en la banda el actual baterista, Tim O’Reagan, y la abandonó Mark Olson, con el objetivo de dedicarse de lleno a su trayectoria musical con la que entonces era su pareja, Victoria Williams, que fundó junto a Mark los Original Harmony Ridge Creekdippers.

La marcha de Olson pudo ser un punto de inflexión hacia la decadencia de los Jayhawks, pero nada más lejos de la realidad, pues llegó en 1997 el que para un servidor es el mejor álbum de la banda de Minneapolis, “Sound of Lies”. Este trabajo es, podríamos decir, la culminación de la melodía perfecta que siempre ha caracterizado al grupo, con la extraordinaria combinación de la base musical, la voz principal y los coros femeninos. Este álbum nos dejó influencias del rock, del country e incluso de la psicodelia, y auténticos temazos como “The Man Who Loved Life”, “Think About It”, “Trouble” o “Big Star”, una canción muy beatle. Y después de “Sound of Lies” sí que llegó una decadencia en los Jayhawks, cuando movieron su música a un pop más ordinario pese a que las críticas por parte de gran parte de los medios de su álbum “Smile” (2000) no fueron para nada negativas.

En 2003 volverían en cierta manera a los orígenes, con el alt-country en el que habían sido clasificados en Estados Unidos. Su disco “Rainy Day Music” trajo dos de sus grandes éxitos, “Save It For A Rainy Day” y “All The Right Reasons”. En aquella gira tocaron en el prestigioso festival de Austin City y, curiosamente, hicieron su último concierto en Valencia. Un tiempo después, en 2005 y 2006 la banda reunió a Gary Louris y Mark Olson para girar, y poco después parar su actividad durante un tiempo en el que los componentes del grupo se centraron en sus respectivos proyectos en solitario.

En 2009 se anunció su regreso, y The Jayhawks comenzaron a tocar en diversos festivales del panorama internacional, entre los cuales se incluyó el Primavera Sound de Barcelona. En julio del mismo año, los de Minneapolis lanzaron una antología de sus grandes éxitos titulada “Music From The North Country”. Dos años después Olson y Louris anunciaron la publicación de un nue​vo LP, con el sello Rounder, que llevaría por título “Mockingbird”. Según el vocalista de la banda este sería el mejor disco jamás grabado por los Jayhawks, y parece ser que no cumplieron con las expectativas. Este año, una agrupación formada por Louris, Marc Perlman, Karen Grotberg, Tim O’Reagan y Kraig Johnson se dedica a girar por el mundo para repasar sus mejores éxitos.

Los Jayhawks no se olvidan de España, donde siempre han sido habituales, y tocarán en Segovia (12 de julio), la sala Apolo de Barcelona (14 de julio), la sala Loco Club de Valencia (15 de julio) y en Pontevedra (17 de julio).

Entradas para el concierto del martes 15 de julio en Valencia (Loco Club): www.lococlub.org/events/event/the-jayhawks.

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