Gecko Turner, capacidad de sorpresa

Actúa el sábado 18 de febrero en la Sala Black Note.

 

El ecléctico y a veces inclasificables músico extremeño visita nuestra ciudad con motivo delWinter Tour de su último disco Gone Down South, en el que se metía de lleno en la más variada paleta de ritmos afroamericanos.

La actuación tendrá lugar el próximo sábado 18 de febrero en la Sala Black Note, y será un estupendo aperitivo a su nuevo álbum, previsto para finales de verano.

Ya han pasado casi dos años desde Gone Down South, tu última entrega con canciones nuevas. La actuación del próximo sábado en Black Note, ¿va a servir no solo para presentar las remezclas, sino para introducir y probar nuevos temas en directo?
Definitivamente sí. Queremos hacer temas tanto de Gone down South como de los dos anteriores, Guapapasea (2003) y Chandalismo ilustrado (2006), y además de versiones de aquellos dos discos también haremos algunas cositas nuevas y las compartiremos con el público que venga.

Eres alguien que espacia bastante en el tiempo sus entregas discográficas. Teniendo en cuenta que ya estás trabajando en nuevos temas, ¿para cuándo podemos esperar un nuevo disco?
Tengo bastante avanzada la idea de lo que quiero hacer, y espero que antes de que acabe este año pueda salir el nuevo álbum, también editado en Lovemonk. Probablemente al final del verano.

Tu propuesta, muy ecléctica, puede resultar muy arriesgada en un país donde la mayoría de músicos o bandas se enmarcan en estilos muy cerrados, poco dados a la fusión entre sí. ¿Echas de menos más eclecticismo en la música española?
La verdad es que sí. Creo que la mayoría de la gente que trabaja en esto de la música gira en torno a dos o tres estilos, cosas como la rumba pachanga o así, y me gustaría que hubiera más gente haciendo cosas en la onda que a mí me gusta. Pero bueno, cada uno hace lo que puede, tiene sus gustos, y hay que respetarlos.

Contigo se ha acuñado un nuevo término musical, el “soul afromeño”. ¿Te encuentras solo dentro de este término?
Ese término no es más que un “palabro” de nuevo cuño sacado un poco del contexto donde surgió, que era la letra de una canción de un proyecto que tenía yo hace unos diez o quince años que se llamaba “Perroflauta”, junto con otros músicos extremeños y algunos músicos brasileños. En la letra de una canción se me ocurrió usar un montón de gentilicios partidos por la mitad, y de ahí surgió lo de “afromeño”, por lo de africano y extremeño. A los medios en general les gustó ese término, se agarraron a él, y cuando ya empecé mi carrera en solitario como Gecko Turner, pues también me acompañó. No deja de ser una palabra curiosa para referirse a una mezcla entre lo africano y extremeño.

Si tu música ya era ecléctica desde un principio, cuando tuviste oportunidad posteriormente de girar por todo el mundo, habrás recogido ya influencias de los ritmos más insospechados. ¿Hay ritmos de algún lugar en particular que te hayan sorprendido especialmente y hayas incorporado a tu repertorio?
Los sitios que he visitado han sido todos bastante occidentales, por decirlo de alguna manera, y la verdad es que no recuerdo una sorpresa especial al descubrir algún ritmo o estilo. Si que recuerdo especialmente algunas cosas que escuché en un club muy pequeñito en Harlem, Nueva York, aunque tampoco eran cosas muy nuevas, eran ritmos de jazz, que me fascinaban. Tampoco sabría decirte de ningún país en el que haya estado y me haya influido especialmente. La coctelera de influencias la llevo en la cabeza.

En este país la música ya ha decaído, mayoritariamente, a mero producto de consumo, y en mucho lugares se vivirá de forma diferente…
Si nos referimos por ejemplo a países como Estados Unidos, por ejemplo, la música, dentro del propio tejido económico y social, está ya profundamente arraigada, desde mediados del siglo veinte, cuando aquella explosión musical que surgió allí se exportó a todo el mundo. Tienes la sensación de que hay más respeto por la gente que se dedica a la música, aquí te miran como a un friki, y creen que te estás dedicando a algo que no tiene mucho valor, a una especie de hobby. No se valora como en Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, y muchos otros sitios.

Gone Down South fue el resultado de una época de cambios, tanto en lo profesional como en lo personal. ¿Podría decirse que se trata de un punto de inflexión en tu carrera?
Yo no me atrevería a tanto. En cualquier caso, eso debería verlo con cierta perspectiva temporal. Simplemente ha sido lo que podía hacer dentro de las circunstancias del momento.

Para ese disco, miraste hacia sonidos afroamericanos. Para el siguiente, ¿vas a girar la mirada hacia otras latitudes?
Seguiré por el mismo camino o por caminos adyacentes. No me veo haciendo un disco con sonidos de músicas del este, por ejemplo, porque no estoy versado en eso y no es una música que yo considere que llevo dentro de mí, aunque pueda disfrutarla como cualquier otro aficionado. Mi idea para el nuevo álbum es que las canciones se construyan más en base a una guitarra acústica.

Después del álbum, llegaron dos EPS con remixes de algunos de los temas realizados por gente tan dispar como Ezel o Blundetto. ¿Seleccionaste personalmente a estos artistas?
No. El responsable de ese tipo de decisiones ha sido Borja Torres, también conocido en su faceta de DJ internacional como Señor Lobo. El tiene muchos contactos, muy buen gusto, y sabe a quién hacerle llegar cada canción para que la remezcla pueda ser lo más interesante posible. En ese aspecto estoy encantado de dejarlo enteramente en sus manos, porque por un lado yo no estoy muy al tanto de todo este rollo de DJS y remixes, y por otro confío en su criterio. Siempre es algo que ayuda a que tu nombre y tu trabajo, aunque sea manipulado a través de otros artistas, vaya llegando a cada vez más sitios.

Así que en ocasiones tú has quedado tan sorprendido como el resto del público…
En algunas ocasiones, a la canción no la reconoce ni la madre que la parió (risas). Pero a veces es para bien. Aunque a veces te quedas un poco horripilado, cuando la escuchas dos o tres veces más vas descubriendo otras formas de pensar, de trabajar con una misma materia prima.

El soul actual español vive un momento dulce, con bandas como The Excitements, The Pepper Pots, o los Teenagers. Sin embargo, en cuanto se basan en sonidos más acordes a los cánones clásicos, ¿no crees que en cierta medida falta voluntad de innovación?
Es una pregunta interesante. Espero que nunca se pierda la voluntad de innovación, porque va ligada a la capacidad de sorprendernos. Tampoco conozco realmente lo que están haciendo los grupos que me has citado, y no me atrevería a emitir ningún juicio sin haberlos escuchados antes. De todas maneras sí que se agradece que cada vez haya más gente interesada en el tipo de música que me gusta, el soul, funky, blues, jazz, todo derivado de la música de raíz afroamericana

En la actual gira actúas, además de junto a tu banda, actúas junto a The Supa Soul Sisters. ¿Qué puedes contarnos acerca de ellas?
Son dos de los miembros principales de la banda, los dos miembros femeninos, y las he bautizado con ese nombre porque son geniales, muy souleras, cantan fenomenalmente.

 


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