Festival de les Arts Sábado 6: Ser, estar, cantar, amar… y bailar

Más de 22.000 asistentes según la organización. Con estas cifras amanecíamos el domingo de balance. Apostar por la música hoy en día, hacerlo en un recinto tan controvertido para la ciudad y que además salga bien a la primera es difícil. Pero el Festival de les Arts ha aprobado con nota. Mejorable eso sí el número de aseos disponibles, los horarios imposibles para estas fechas del año en Valencia y la presencia de más bandas locales.

A pesar del calor y el sol de justicia de las 19:00 de la tarde del sábado, no cabía ni un alfiler entre el público del escenario Heineken. Izal nos regaló (aparte de un nuevo corte de pelo de Milkel) una de las pocas actuaciones que tienen previstas para este verano, ya que están concentradísimos en Barcelona terminando de grabar su nuevo disco.

“En aire y hueso” fue el pequeño aperitivo que se coló entre su interminable lista de hits, cantados absolutamente todos uno tras otro por los valientes que aguantaron estoicamente (y ayudados por bastante cerveza) las temperaturas de esas horas intempestivas de la tarde. Mientras tanto, en el escenario Negrita, Nueva Vulcano se curraron un concierto que mereció haber sido visto por mucho más público (cosas de los solapamientos en los festivales y de que te toque coincidir con uno de los principales reclamos del cartel).

Tras Izal llegó el turno de que Delorean esparciera sus ritmos exóticos y bailables desde el escenario Coolway. Una rara fusión se dio cuando comenzó la final de la Champions League e himnos como “Deli”, “No Name” o “Moonson” servían de fondo musical del partido, como si se tratara de una tarde de Fifas y birras con los amigos.

La Habitación Roja recogió el testigo futbolero y el de todos aquellos que aprovecharon para cenar minutos antes. Directo contundente y coreado hasta decir basta, con su momentazo atómico de “El Eje del Mal” y la dedicatoria incluida a la actual alcaldesa saliente de Valencia.

Entre LHR y los Lori pudimos disfrutar de otro intimísimo Live Access de Heineken con unos sobrios The Wombats, nada que ver con el excelente cierre de festival que ofrecieron los de Liverpool con una adictiva sesión de hits donde lo más resaltado fueron sus ya clásicos “Tokyo (Vampires & Wolves)” y “Let’s Dance To Joy Division”.

Entrada la noche y por fin sin el sol sofocante llegó el turno de los esperadísimos Lori Meyers. Los granadinos siguen llenando allá donde vayan, pero aunque sus fans besen el suelo por donde pisan y la banda ejecute con maestría el show, quizás podrían empezar a plantearse que ha llegado la hora de grabar material nuevo y descubrir si hay vida más allá de “Emborracharme”.

Y antes de cerrar el capítulo de crónicas hacer mención especial a MOURN, una verdadera delicia para los amantes de rock directo y sin concesiones que hizo del pequeño escenario Negrita un verdadero bastión de la mejor herencia de los ’70 en poco más de 40 minutos. Es de esperar que estos cuatro lozanos encabecen próximas ediciones de Les Arts.

De esta forma el Festival de les Arts, con todas sus virtudes y carencias, ha servido para poner de manifiesto que en Valencia ciudad también podemos tener un verdadero festival de verano y que junto al ya asentado Deleste Festival debe ayudar a consolidar a la capital del Turia como un verdadero referente de la escena musical estatal.

¡Hasta el año que viene Festival de les Arts!

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