Enric Montefusco, el hombre que volaba con los ojos cerrados

¿Qué se puede decir de un grupo del que ya se ha dicho todo? Más aun de una de esas personas que rompió por completo el panorama musical nacional hace ya más de 8 años.

Enric Montefusco, frontman de Standstill, paró por Valencia para dar su peculiar despedida a la ciudad del Turia. En un tejado y desde las alturas, gracias al exquisito ciclo 43 Live the Roof que en Valencia tiene el Hotel Barceló como sede.

Unos minutos después de la 9 de la noche comenzaba el espectáculo -un detalle por parte de la organización ya que todas las entradas a Valencia estaban saturadas de coches- con Enric, su guitarra y las 4 voces que le acompañan en esta propuesta de Micro-cenit.

Los afortunados que pudieron hacerse con una entrada respondieron abarrotando la pequeña terraza del Barceló y por supuesto respetando desde el primer minuto al último la despedida de Montefusco, que no tardó en hacer del cielo de Valencia una pequeña capilla en la que se oraban entre dientes canciones que forman parte del imaginario colectivo de la última década.

Son muchas las características que han ido haciendo únicos los espectáculos de Standstill/Enric Montefusco en sus diferentes modalidades: ese coqueteo único entre canciones -casi metalenguaje musical-, la virtud de navegar por un mar de sentimientos y registros, pequeños detalles difíciles de igualar que a la postre confiere a sus conciertos un halo de singularidad.

El inconveniente es que da la sensación que el propio Montefusco se ha cansado de estas cualidades, de ahí ese cacareado ‘parón indefinido’. Un ejemplo: cuando al final de la primera parte Enric terminó solo con su guitarra cantando “Por que me llamas a estas horas?”, dando una lección magistral difícilmente olvidable, resultó que toda la segunda parte de la actuación continuo con ese registro en clave baja con el que había empezado, con unas armonías deliciosas, por supuesto, pero a sabiendas también de que ese no es el máximo nivel que puede ofrecer.

Es probable que por ello me quedara un poco con la sensación de que había sido un recital algo breve, hasta que para concluir se volvió a arremangar y acuñó una de esas frases que por derecho propio ya están entre las grandes protagonistas de este 2015: “Ahora más que nunca, Adelante Bonaparte”.

El resto ya saben cómo sigue.

Fotos: Fran Calabuig
Crónica: Sergio F. Fernández

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