Enamorados de Hannah Williams & The Tastemakers

Cuando me sugirieron escribir la crónica sobre el concierto que iba a tener lugar el pasado jueves 13, tuve dudas sobre de que manera podría afrontar una crónica de estilo soul. Aun así me lancé a la piscina y gracias a eso pude disfrutar de uno de los mejores conciertos que vamos a poder ver este año en la ciudad de Valencia.

Grata sorpresa me llevé cuando saltaron a escena los encargados de calentar motores. The Kojacks, con una formación compuesta por trompeta, guitarra, bajo, teclado, batería, percusiones y cantante femenina nos envolvieron con esa atmósfera de soul y funky tan característica de su estilo, fusionado en ciertos momentos con bases rítmicas pesadas y guitarreos más rockeros.

Poco a poco La Cambra de Espai Rambleta iba acogiendo a los espectadores que comenzábamos a embriagarnos a base del ritmo de los valencianos y del brebaje que consumíamos. Fueron desgranando las canciones de su disco First Morsel, donde canciones como “Plug my soul”, “Keep it up funky“, “B7”, o “Just a bullet” nos dejaron con muy buen sabor de boca. Destacable la compenetración entre los miembros en todas las canciones, y las figuras del guitarrista del grupo, Juan Salvador, y de su cantante, Amparo Ballester, que llevaron las riendas del espectáculo animando y bailando en todo momento.

Tras un descanso amenizado por una sesión de vinilos clásicos de soul y funk llegaba el turno de los británicos Hannah Williams &  The Tastemakers. Salieron primero los Tastemakers introduciendo cada uno de sus instrumentos y preparando la incipiente entrada de su diva. Éstos estaban compuestos por una sección de vientos de trompeta y saxo, teclado, bajo, batería, y guitarra.

No tuvimos que esperar mucho para que saltara al escenario la inigualable Hannah Williams con una trompeta en mano, enfundada en un vestido de flores y sin calzado alguno, exhibiendo con total naturalidad un espectáculo que muchos podríamos catalogar de sobrenatural.

El estilo del grupo bebe de las raíces del soul. Muy alejado de los sonidos actuales, nos transporta a una época donde los cantantes cantaban de verdad, con fuerza desde lo más profundo del corazón. Algo que solamente puede hacer gente tocada por una varita mágica. Sabéis de qué os hablo, ¿verdad? Os hablo de Joplin, Franklin, Brown, Coverdale… de eso os hablo.

Hannah Williams estuvo toda la actuación muy activa, transmitiendo energía, y haciendo partícipes en todo momento a todo el público asistente, que nos quedábamos hipnotizados ante la fuerza de su quebradiza voz, y la sensibilidad y compenetración de los jóvenes músicos que la acompañaban. Incluso se atrevió de un modo muy simpático a hablar varias veces en español.

Presentaron las canciones de su álbum de debut A Hill of Feathers editado por el prestigioso sello italiano Record Kicks, así como algunos de los temas que compondrán su próximo trabajo de estudio. Canciones destacadas de su primer LP como la reposada “Work it out”, “Don´t tell me” y su magnífico groove, la historia en “The Kitchen Strut”, o el emotivo “(When are you gonna) say you are mine” ganaron mucha fuerza y teatralidad en directo. Otra de las sorpresas de las que pudimos disfrutar fue de una versión del clásico de  Bobby Hebb, “Sunny” introducida previamente por la sección de vientos y ejecutada finalmente por el resto de la banda.

En definitiva una mágica noche para el recuerdo de todos los que asistimos, en la que quedamos enamorados de la magnífica voz de Hannah Williams y de su simpático, enérgico y sobrenatural estilo, así como de toda la aura de soul que envolvió toda la velada.

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