Elliott Murphy, la última estrella del rock

Con el recuerdo reciente y fresco sobre lo que sentimos anoche en el concierto de Elliott Murphy, nos abalanzamos sobre la hoja en blanco para intentar transmitir esas sensaciones. Una noche especial, aunque no sea la primera vez que veamos a Murphy (y esperamos que tampoco la última), que es como encontrar a un viejo amigo que llega de visita a la ciudad. Por muy poco nos quedamos sin su visita, ya que a última hora la promotora se desentendió del concierto de Valencia, y la sala 16 Toneladas se hizo cargo de la producción, algo que es de agradecer ya que se arriesgó y en estos tiempos que corren muy pocos se atreverían con ello. El público valenciano respondió y se logró una buena entrada, incluso algunos seguidores llegaron desde Cuenca recorriendo 120 kilómetros para asistir al concierto.

Pasadas las once  de la noche apareció en escena Olivier Durand, inseparable escudero de Murphy desde hace más de una década, y unos pasos por detrás el propio Elliott, ambos vestidos de negro. Sin dilación cogieron sus acústicas Taylor y comenzaron con temas nuevos de su último EP “Intime”, como son “Benedict´s Blues” y “Sweet Honky Tonk” donde Olivier ya comenzó a realizar diabluras con las seis cuerdas, merced a la batería de pedales que yacían a sus pies.

Intercaló entre ambas el “Hangin´ out” de su legendario debut “Aquashow” y a partir de este momento el trovador del rock echó mano de su amplio repertorio con canciones como “Take The Devil Out Of Me”, el ritmo contagioso de “Little Big Man” o “Sonny”, “Take Your Love Away” con ese guiño inicial al “On The Road Again” de Canned Heat,  y el estremecedor solo de armónica en “You Never Know What You´re In For”.

Estuvo comunicativo con el público, comentando que de Valencia le gustan “las chicas guapas, también las naranjas, y las chicas guapas y sus naranjas”, provocando risas entre el público. Uno de los temas esperados fue “Last Of The Rock Stars” acogida con gran entusiasmo, una canción que cada vez que la escuchas te eriza el vello, o la épica de “And General Robert E. Lee” en la que Durand hizo uso del bottleneck haciendo gemir su guitarra. Murphy dijo que una de las ciudades en las que se siente como en casa es en Valencia, interpretando “Coming Home Again” y finalizando con “Even Steven”, empuñando sus guitarras en alto.

Aparecieron para el bis de rigor, comenzando con los aires sureños de “Come On Lou Ann”, o la increíble “Change Will Come”. De repente se colocaron delante del micro y a pelo comenzó el recitado de “On Elvis Presley´s Birthday”, con un silencio total entre el público. Murphy preguntaba si queríamos “one more song” mirando el reloj, respondiendo todos al unísono de manera afirmativa, ofreciendo “Just A Story From America” intercalando el “Twist And Shout” y animándonos a corearla. Para el cierre definitivo interpretó “Drive All Night”, con una complicidad especial con el público que agradeció de manera efusiva la canción. Más de hora y media de actuación que hizo de esta noche otra noche memorable con Elliott Murphy.

Carlos Ciurana.

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