El agotado público se despide del Arenal Sound 2012

Todo lo bueno llega a su fin. Y lo no tan bueno. En definitiva, que el Arenal Sound dijo ayer adiós, aunque muchos habían decidido despedirse a traición un día antes, y a lo largo de la jornada del domingo el recinto estuvo simbólicamente vacío. El calor levantino agota, y para muchos la música no era un gran aliciente.

Muchos de los supervivientes se reunieron durante la tarde en el escenario Coca-Cola, situado en plena playa, para una tarde marchosa de rumba con grupos como La Pegatina. Nosotros nos encaminamos al escenario Legendario, donde Señor Chinarro golpeaba acordes ante un público que peleaba por un trocito de sombra donde sentarse. La moral estaba un poco baja, y relajarse con una cerveza en la mano entraba más.

Menos mal que aparecieron Corizonas para hacernos levantar el culo del suelo y mover un poco los pies. Disfrutamos con las canciones y también con la verborrea del cantante Javier Vielba, que está hecho todo un predicador. A los sounders les costó acercarse, pero al final el escenario estaba lleno, con gente bailando y coreando. El espectáculo estaba muy bien acompañado por las proyecciones, una mezcla entre psicodelia y western. La fusión entre Los Coronas y Arizona Baby ha resultado en un matrimonio muy bien avenido.

Tomó el relevo Smile, banda alegre como su nombre bien indica, aunque quizás en exceso. Disfrutamos de la música con facilidad ahora que se había puesto el sol, y el grupo sigue transmitiendo muy buen rollo. Aunque regalar piruletas con forma de corazón mientras se versiona el “All You Need Is Love” es pasarse de cursi. Mereció más la pena Clap Your Hands Say Yeah, de lo más interesante del día.

The Ting Tings fueron los salvadores de la jornada, y lograron que el agotado auditorio se levantara para contonearse con esas canciones que tanto se escuchan en la pista de baile. Fueron la excusa de muchos para decidirse a entrar en el recinto, y el escenario principal pronto se vio abarrotado. Para ser sólo dos componentes, el duo británico dieron un espectáculo más que animado, mostrando mucha energía sobre el escenario mientras procuraban interactuar todo lo posible con su público, haciendo un gran esfuerzo por hablar español con la ayuda de una chuleta que traían preparada.

La espera para ver sobre el escenario a The Wombats se hizo larga, y poner al grupo principal de la noche a las cuatro de la mañana quizás no era la mejor idea. Aun así, la banda fue como una buena dosis de cafeína. Una ración más de temas fáciles y bailables para cerrar el festival, mientras ellos no se cansaban de repetir que estaba siendo su mejor concierto en España.

Después de cuatro días de música y calor, las fuerzas ya no nos daban para ver a Digitalism, y abandonamos el recinto a través de un paseo plagado de jóvenes preparándose para un poco más de marcha. Este último día la combinación de bandas fue un tanto bizarra, y cambiar de escenario suponía empezar de cero constantemente.

La organización puede estar contenta de haber aumentado en casi un 15% la asistencia (más de 250.000 personas han pasado por el recinto, según la organización, a lo largo de los cuatro días), una buena cifra en los tiempos que corren y ahora que ir de festival y el indie bailable están de moda. El Arenal aprendió de los errores de la edición anterior, y por lo menos sus promesas de higiene se vieron cumplidas. El festival sigue creciendo, especialmente en su cartel, aunque todavía falta un poco de cohesión y calidad. O quizás lo que hace falta es un público un poco más exigente. El Arenal Sound sigue triunfando como todo un parque de atracciones veraniego, un festival que mejora y al que aun le falta crecer en todos sus aspectos.

Crónicas del resto de jornadas del Arenal Sound 2012:

JUEVES / VIERNES / SÁBADO / DOMINGO

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