Doctor Divago – ‘Imperio’

Las ilustraciones de Antonio H. Chumillas “Chumi” vuelven a ser envoltorio de otro disco, un más, de Doctor Divago.  No es cuestión baladí pues deviene cada referencia de los valencianos en acabada joya de coleccionista. Más en los tiempos de boscosa orgía digital en la que nos adentramos. Guárdenlos con cariño. Aviso.

“Solo la mitad de la mitad de mi”, canción iniciática de Imperio (Bonavena Música), deja a las claras que el Doctor se va a sumergir, de nuevo, en las profundas aguas del rock en las que tan bien se le da bucear. Tira de timbal Asensio Ros (batería) y machaca el bajo Edu Cerdá en un tema hilvanado por las guitarras eléctricas (David Vie y Manolo Bertrán) y que está abocado, como casi siempre, a las calles del blues por las que tan bien transita la armónica de “Chumi”.

“Gracia Imperio” es un temazo. Retales de una Valencia decadente y romántica en color sepia forman un emotivo collage de riffs, coros (atención que hay corista infiltrado) y melodías de guitarra consistentes. Y esa omnipresente armónica que, como los buenos árbitros, no roba el protagonismo. El trayecto que pasa entre “Debilidad” y “Ni una pizca de tu amor” es una muestra más de la facilidad con la que Doctor Divago, está en su ADN, transita entre el rhythm and blues y el power rock. Hacer sencillo lo que no es.

El medio tiempo “Sonaba Julio Galcerá” se sitúa en el meridiano central del álbum, y no es casualidad. Notable canción que atrapa cual vinilo girando en un bucle eterno. “La deriva continental” mantiene la tensión eléctrica necesaria para arribar al musculoso ejercicio de rock, country y blues marca de la casa que suda “92 horas sin verte”. No nos olvidemos del aura pop que siempre respiran las canciones del Doctor y que podría ejemplificarse en la efímera “Un argumento tan malo”. Termina la cinta con “Barney Ross”, boxeo y rock coagulado vuelven a darse la mano en un disco de Doctor Divago. Otra de esas historias de cuidados arreglos que narran la rastrera existencia de otro héroe de los 60 interpretada por estos cinco antihéroes del siglo XXI.

Los valencianos hacen canciones y punto. Manolo Bertrán (compositor principal y líder natural) no escribe de cara a la galería. Cuenta historias aprendidas en viajes por carretera y bares que, bajo una primera capa diáfana, esconden sueños deteriorados y recuerdos distorsionados. Doctores en psicología que no divagan a la hora de recetar, en fondo, la más golosa droga para la esperanza: el rock’n’roll.

Siendo como son (o deberían ser), ejemplo y fuente para muchas bandas actuales, siguen Bertrán y los suyos homenajeando a aquellos de aquí (Los BrincosLos BravosLos ÁnegelesPekeniquesRadio FuturaLoquilloPaul Collins..) y de allí (Chuck BerryBuddy HollyCarl PerkinsBill HaleyEddie Cochran…) que sentaron (y siguen haciéndolo) las bases del rock.

Diez discos y más de 25 años después, pocas formaciones en España pueden levantarse la solapa de la chupa, acercarse a la barra y hablar con orgullo de una carrera regular y coherente. Doctor Divago, aquí otra prueba sonante, son una de ellas; y por el estado de salud que se les intuye parece que todavía van a caer muchas rondas más. Brindo por ello.

Próximos conciertos Doctor Divago:
+ 30/11_ Zeppelin Live (Castellón)
+ 07/12_ Sala Wah Wah (Valencia) + Nèstor Mir & La Disolución Doméstica (Entradas enwww.movingtickets.com).
+ 28/12_Fotomatón (Madrid) + Los Radiadores.

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