#Deleste14 Viernes 24

Buenísimas vibraciones las que se percibieron el pasado viernes en la primera jornada de la tercera edición Deleste Festival en el centro de cultura urbana contemporánea Espai Rambleta. Nada más llegar pudimos ver el cartel de “sold out” que nos confirmaba, si todavía tenemos alguna duda, de la consolidación de un festival que año tras año sigue creciendo con pasos firmes.

Tras la aportación de Wear Djs y DJ Quetos que caldearon el ambiente en la Terraza Deleste desde mitad tarde arrancaba puntualmente el show poniendo el listón muy alto la barcelonesa María Coma en formato dúo presentando  las canciones de su disco Celesta acompañado del que ha sido productor del mismo, Pau Vallvé. Una actuación en la que pudimos disfrutar de su estilo neoclásico, y esa forma tan peculiar de introducir sucesivas capas de voz a las canciones conforme iban subiendo de intensidad, evocando una atmósfera mágica en el auditorio.

Precisamente Pau Vallvé tenía la difícil tarea de ser el siguiente artista en subir al escenario como él mismo dijo, pero esto no fue un problema, si no, más bien un complemento. El catalán presentó las  canciones de De Bosc, un disco con estilo muy particular, mezcla de folk, post-rock y que en ciertos momentos recordaba a grupos anglosajones como Radiohead, todo eso cantando en catalán, algo no muy frecuente que le da un punto extra de originalidad.

Los componentes del grupo valenciano Modelo de Respuesta Polar fueron los siguientes en saltar a escena con la portada de su último trabajo El Cariño como telón de fondo. En general bastante buen sonido y especial mención a la colaboración de la sección de vientos en el tema de “El Cariño” y los sintetizadores de Joni Antequera (Amatria) al final de la actuación con dedicatoria incluida para los organizadores del festival. Una actuación especial donde el cantante y líder de la formación Borja Mompó parecía tener la voz rota de la emoción en más de una ocasión.

Posteriormente llegaría el momento rompedor de la tarde y personalmente pienso que una de las mejores actuaciones del festival. Za! salieron a escena con sus ritmos electrónicos y bailes imposibles como carta de presentación. Toda una experiencia donde hubo cabida para la electrónica, el rock, el free-jazz, los ritmos latinos, y por encima de todo el sentido del humor. Pocos grupos tienen la capacidad de fusionar los instrumentos convencionales y la tecnología con la naturalidad con que lo hacen los catalanes. Sin duda el concierto perfecto para caldear  el ambiente antes de trasladarnos al escenario Jagermeister ubicado en la parte inferior del complejo.

A partir de aquí punto y aparte en lo que se puede describir como una de las noches de viernes más grandes en Valencia en los últimos tiempos. Comenzó rompiendo la baraja Pony Bravo con su espasmódica brutalidad sicodélica. Las expectativas eran altas, pero las superaron todas ellas disfrutando a su vez del recital gracias a la singular euforia que desprenden. Los sevillanos lograron que el público que abarrotaba la platea sintiera lo más cercano a un trance colectivo desde la Semana Santa fallera de John Woo.

Y a continuación llegaron los hijos del mañana. Belako son cuatro adolescentes que recién entrados en la veinteañera que con la falta de respeto que caracteriza a los de su quinta sacuden donde más duele sin preguntar ni pedir permiso. Josu, Lander, Lore y Cris vanian avisando desde hace meses, incluso años, que su primera llegada a Valencia iba a ser épica, pero lo que se vivió en el Escenario Jagërmeister fue tan brutalmente bello que sobrepasa cualquier calificativo. ¿A quién le importa el futuro cuando ya has domado el presente?

No se me ocurre mejor forma de cerrar semejante trío de ases que El Columpio Asesino, probablemente una de las tres bandas en mejor estado de forma del último lustro. Con sus mundos de sueños y avernos trasportaron al respetable hasta puntos álgidos como “Babel”, “Ballenas muertas en SS” y, por supuesto, al ansiadísimo “Toro”, el cual como mínimo debería votarse en referéndum a himno nacional.

Tras semejante sudada de más de tres horas llegó Blutaski Dj para que el esparcimiento mental y colectivo fuera completo, porque señores, en la descripción de gozada de la RAE debería venir una instantánea de la noche del viernes en el Deleste 2014.

Fotos: Fran Calabuig.
Crónica Jorge Ros Górriz y Sergio F. Fernández.

Que se de bien.

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