Dcode 2015: De canciones y cancelaciones

La organización debió de colocar a Wolf Alice en los horarios con los ojos cerrados, ¿a la una de la tarde? Pues allá que fui. La carpa Tentaciones sonaba a su nuevo My love is Cool, rock alternativo hecho por cuatro grandes londinenses a pesar de la edad que marcan sus DNIs. Eran horas muy tempranas y ya pusieron el listón alto con “Blush”, el público la cantó de principio a fin, la cantante Ellie Rowsell no dejó de sonreír, todos fuimos muy felices.

Una cerveza demasiado cara después, era el turno de The Parrots. Qué bestias. Pogo en las primeras filas, ebriedad sutil frente y sobre el escenario, chulería y rock que incita a romper el mobiliario urbano. Desgranaron su primer LP Weed For The Parrots hasta terminar Diego, su cantante y guitarrista, abrazado a una muñeca hinchable mientras el público lo sostenía.

Horas más tarde la organización recolocó varios conciertos en silencio, nadie sabía ni entendía nada. Y de repente, zasca. Anuncian que Sam Smith cancela por enfermedad. Las redes sociales no tardaron en cagarse en todo lo cagable. Poco se ha dicho de que al día siguiente resucitara y actuara en el Lollapalooza Berlin.

Aunque el pinchazo de Smith fue gordo, la tarde seguía cargada de vatios.

The Vaccines, es de esos grupos hechos para el directo. Quizá tienen algo de príncipe destronado después de la crítica a su nuevo English Graffiti, pero qué voy a decir después de ver a un público dudoso por la existencia de sus pies cuando sonó “If you Wanna”. Pop para hacer de la calidad una costumbre.

Supersubmarina, cumplieron con lo esperado. Ya los vi este año y qué importa si hicieron un copia y pega de su setlist. No me canso, pero descolocó por completo las dos coristas que acompañaron al cuarteto. Cosa rara cuanto menos.

Sentimientos encontrados con Suede. Su cantante Brett Anderson le ha ganado la batalla a la heroína y ha vuelto para quedarse. Temazos que cayeron como proyectiles sobre el escenario, desde su “Bloodsports” del 2013 hasta temas anteriores como “Trash” o “Everything Will Flow” en consonancia con el movimiento de caderas de Anderson al que le firmaría un seguro de vida. Los 90 fue la época para éstos británicos. Dentro de poco lanzan nuevo disco. Todo apunta a que también se harán con esta década.

Izal en otro momento hubieran sido disfrutables, incluso en el espacio dejado por Sam Smith, pero rompieron la tónica anglosajona actuando como visagra entre Suede y Foals, incluso pese a que abrieron con su nuevo “Copacabana”. Esto provocó que en el Tentaciones se aglutinaran unos cuantos miles para bailar al ritmo de los Independance Djs.

Y llegaron Foals con su nuevo What Went Down fue una verdadera declaración de intenciones al rock y a la experimentación. Por las primeras filas había mucho movimiento, por las últimas ya no tanto. Quizá les faltase fuerza, o a lo mejor la necesitaba el público después de estar todo el día yendo de un escenario a otro. A saber.

Crystal Fighters. ¿Pero de dónde salió tanta gente? Estos londinenses reunieron a ciento y pico y la madre en cosa de diez minutos. Dieron felicidad hasta al más deprimido del recinto. Y es que “At Home” o “LA Calling” tienen el efecto de hacer del mundo un sitio estupendo donde quedarse.

¿Cosas negativas? Varias. Además de lo de Sam Smith, los tokens costaban como si fuesen de Swarovski, las indicaciones para llegar al recinto estaban escritas en arameo con tinta invisible y pulserita de festival no dieron y eso, en tiempos modernos, hace daño.

Queda por ver como resuelve estas quejas generalizadas la organización del Dcode, que pese a su éxito en venta de entradas de esta quinta edición (colgaron el sold out la noche del viernes) tendrán que moverse para que una cancelación del tamaño de Sam Smith no les pase factura.

Crónica: Carmen Sánchez Adán.
Fotos: Dcode Festival FB.

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