Corizonas y Red Buffalo: De indios y vaqueros

Con la excusa del quinto aniversario de Ticketea el pasado jueves pudimos disfrutar de una auténtica noche vaquera con Corizonas como maestros de ceremonias y Red Buffalo abriendo la función en la Joy Eslava. Vamos por partes.

Pasaban de las 20:30 cuando Red Buffalo inició una sesión polvorosa y árida con el buen hacer que los ha confirmado en pocos meses como una de las apuestas más completas del panorama, gracias entre otros a vencer en concursos como el Vinilo Valencia 5.0. Son una banda de músicos y cuando más se dedican a ello es cuando ametrallan al respetable a base de guitarrazos (al estilo de grandes clásicos como Crosby, Stills & Nash o la mismísima Creedence) que suenan como si hubieron sido extraidos de una gran sesión improvisada, en lugar de buscar el estribillo fácil (muy a lo Biffy Clyro o Kings of Leon), donde anecdóticamente en ocasiones parecen más desorientados. Pese a todo fue un concierto bastante laborioso ya que no contaban con su baterista habitual y el público madrileño quedó colmado a la espera de la gran cabalgada que venía a continuación.

No digo nada nuevo si alabo hasta la saciedad el directo de Corizonas, pero es que semejante nivel sobrepasa los límites de lo abrumador. Sin que el material registrado hasta ahora por Corizonas pueda ser calificado en ningún momento de deficiente hay un mundo entre lo que suena cuando le damos al play a uno de sus discos y lo que son capaces de ofrecer sobre un escenario. Con temas como “Thieves & Liars”, “Hey Hey Hey – The news today”, “The Falcon Sleeps Tonight” o “I Wanna Belive” y las excelentes proyecciones que escoltan todo el espectáculo consiguen movilizar a la concurrencia por un viaje en el que confluyen las filmografías de mitos como Leone, Tarantino o Russ Meyer.

También hubo espacio para el recreo personal como la exquisita versión que Corizonas llevó a cabo del “Whis you where here” de unos Pink Floyd que vuelven a estar más activos que nunca. El momento ya en la recta final en el que Javier Vielba les pidió tocar a sus compañeros el “Shiralee”, en ese instante en el que en palabras de Vielba se sentía “muy conectado” con el público. Y destacadísimo el sexoadíctico cierre con el “Danger! High Voltage” de nuestros adorados Electric Six. De entre todas las versiones de este temazo sin lugar a duda la de Corizonas es la que más se acerca en sudoración a la original.

Porque además del espectáculo y el cuidado repertorio el público de la Joy puede presumir del vínculo que se desprendió desde el primer minuto hasta el último, gracias a unos Corizonas que con Fernando Pardo y el propio Vielba como expertos dicharacheros proporcionaron diversión de la vieja escuela, de esa en la que con el ingenio y poco más se escogía entre los dos bandos y entre el índice, el corazón y el pulgar se tiroteaba a cualquiera en honor a la palabra.

Que se de bien.

Fotos: Fran Agulló
Crónica: Sergio F. Fernández || @SuperSergiof

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