Chucho, gruñidos de perro rabioso

Tras la disolución de Surfin´ BichosFernando Alfaro da vida a mediados de la década de los noventa en Albacete a Chucho, un proyecto visceral, y de importante trascendencia en el panorama nacional. Sin llegar a tener la repercusión mediática de Los Planetas, se convierten en algo así como la gran esperanza del indie patrio, con letras cargadas de sustancia emocional y escozor; un sonido versátil que les lleva desde la crueldad sonora más extrema hasta momentos de cierta luminosidad inquietante, alcanzando su cenit con su segundo trabajo, Tejido de Felicidad (Virgin, 1999). Después llegarían más discos como el ambicioso Diarios de Petróleo (Virgin 2001), dividido en varios fragmentos y recopilado en una caja con un excepcional diseño de Javier Aramburu, hasta llegar al final de sus días con Koniec (Sinnamon 2004).

Mientras que Juan Carlos Rodríguez y Miguel Ángel Gascón dan forma a Redneck CassanovasFernando Alfaro reaparece con Carnevisión (Enanos Gigantes, 2007) al frente de Los Alienistas, para proseguir con su carrera en solitario hasta la actualidad.

El caso es que ahora deciden volver, y parece ser que para quedarse. Fernando Alfaro, compositor guitarra y voz, nos desvela algunos interrogantes.

¿Cómo os habéis planteado el regreso de Chucho? ¿Había consenso por todas las partes? Porque en tú caso si que estás muy activo en solitario.
Por mi parte ya tenía mis planes hechos. Ha sido bastante sorpresivo. De hecho, he seguido con mis planes, acabo de publicar un ep con tres canciones nuevas, (Extintor de infiernos EP), un vídeo clip de “Extintor de incendios”, y estoy metido en harina con la grabación del próximo disco con mi banda de Barcelona. Me ha sobrevenido todo el tema de Chucho y estoy encantado.

¿Cómo surge la idea de la reunión?, ¿Quién toma la iniciativa?
Fue idea de Javi (Batería) y Miguel (Guitarra). Les picó primero el gusanillo, aunque creo que cada uno por su cuenta ya tenía ese gusanillo. Y claro, cuando me dijeron de volver a tocar juntos me apetecía. Yo había pensado hacer algo con Chucho, pero no sabía como, y en ese sentido estábamos todos. Cuando lo propusieron Javi y Miguel, pensaban que íbamos a pasar, sobre todo porque yo vivo ahora en Barcelona y Juan Carlos en Madrid. A mi me da rabia que para la transcendencia que tuvo el grupo en su día, y todo lo que hicimos, estaba casi olvidado, es un poco el signo de estos tiempos. Personalmente veía que se hablaba mucho de Surfin´Bichos, lo cual me parecía perfecto, pero sin embargo de Chucho no.

Hay grupos que cuando se juntan lo hacen únicamente para interpretar un disco, quizá en vuestro caso el que más repercusión tuvo fue Tejido de Felicidad, y no sería nada descabellado tocar íntegramente ese disco. Pero lo cierto es que Chucho dejasteis un buen legado de importantes discos. ¿Cómo se ha planteado el repertorio?
Cuando dijimos de volver a tocar no nos planteamos hacer una gira de reunión con grandes hits, ni repaso de trayectoria. La idea era seguir tocando. Lo habíamos dejado un poco roto en su día, y la idea era retomarlo en el momento en que lo dejamos.

La canción con la que nos hemos presentado, “Huracanes con nombre”, es un tema que compuse para la última etapa con Chucho, pero el grupo se rompió. Lo grabamos Javi y yo en las tomas de mi primer disco en solitario Carnevisión, únicamente con batería y guitarra, pero ahí se quedo, no veía que Carnevisión fuera su sitio. Entonces el punto de partida de Chucho ha sido ese, retomar la canción y completarla.

También se ha podido ver por internet tomas del ensayo de “Motor de Perro Negro”.
Ha sido como el tema inaugural, por lo que dice la letra y por el espíritu que tiene musicalmente. Estaba incluida en uno de los últimos EPs que grabamos, pero encaja perfectamente con la actitud de la primera época. El vídeo que hay en Internet pertenece al primer ensayo que hicimos. En ese tema se constata ese primitivismo oscuro que está en el ADN de Chucho, porque incluso en los momentos más pop, o más cristalinos, sobre todo en directo, el perro estaba gruñendo. Esa es la línea que queremos seguir, tipo “Conexión de hueso” , “No me importa”, o la onda oscura de “Mi anestesia” o “Extrarradio”. También estarán las más celebradas.

¿Se han mantenido las estructuras y los arreglos originales?
En un momento determinado queríamos que el directo sonara lo más parecido al disco, pero más intenso, y lo hicimos con samplers y secuenciadores. En la última etapa del grupo decidimos dar un golpe de timón y prescindir de sampleados y orquestaciones, hacerlo todo mucho más crudo, volver al primitivismo de la primera época. Y esa es la situación actual del grupo. A mi hay una cosa que me reventaba de Lou Reed o inclusoDylan, a los que admiro, y es que a veces tocaban canciones suyas que eran irreconocibles. Aunque toque una canción en acústico que claro, hay que cambiar, intento respetar la melodía, la esencia de la canción. En el caso de Chucho, como somos los mismos, la tendencia es tocarlas como eran. Para mi es genial poder tocar las canciones con quien las grabaste, y sonar como sonaban, no es nostalgia, es otra cosa. Es como cuando ves una película que te flipó mucho, y la vuelves a ver y te vuelve a dar una hostia.

Cada letra está hecha en una época, en determinadas circunstancias y en un momento determinado de tú vida ¿Qué grado emocional hay cuando las cantas ahora?, ¿existe cierta frialdad?
Todo lo contrario. De hecho cuesta mantener la frialdad… Había un cantante de opera o algo así que decía: Tienes que mantenerte frío para poder emocionar. Si no, te puedes llegar a colapsar en el escenario. Y la verdad es que cuesta. Algunas las he seguido tocando por mi cuenta, igual que toco de Surfin´Bichos, pero muchas otras no, llevaba tiempo sin tocarlas. Incluso con el paso del tiempo les encuentras otro sentido. A veces bastante devastador. Y tocarlas con el grupo con el que las tocabas produce más cortocircuito si cabe.

Tus letras siempre han destilado cierta rabia interior la cual has sabido exteriorizar en todos tus proyectos, pero quizá con Chucho se aprecia más, tal vez por el sonido en el que incluso coqueteabais con el punk.
En solitario, en directo con mi banda, cuando tocábamos “Hijo de perra” o incluso “Fuerte”, no coqueteamos con el punk, es punk–rock puro. Lo del coqueteo con el punk no lo comparto, porque claro, ¿los Buzzcocks coqueteaban con el punk o era punk-rock?.Chucho tiene muchos elementos de punk. De hecho creo que Chucho siempre fue un grupo de punk-rock. Yo soy de esa escuela. Es la música que mamé, la música que escuche, y la actitud. Si entiendes el punk como un estilo musical, que es como se le llama ahora, pues a lo mejor no… pero sabiendo lo que es el punk de verdad… En fin, dicho esto; es muy distinto tocar con una gente que con otra. Me resulta muy complicado definir las deferencias entre mi banda actual en Barcelona y Chucho. En ambos casos son muy versátiles, pero si que es cierto que Chucho tiende más al rock más terminal, tiene más esa tendencia, y eso me apetece mucho. Es más primitivo. Lo que voy a grabar con mi banda actual es distinto, está más matizado, tiene más aire. En cualquier caso estoy encantado de tocar con unos y con otros, disfruto en los ensayos de ambos mogollón. Por ahora me siento muy a gusto.

Hemos hablado de “Huracanes con nombre” ¿Se van a rescatar más canciones que se quedaron en el tintero?, ¿Vas a componer temas para Chucho para un posible trabajo discográfico?
Pues tenemos que verlo, pero vamos a intentar que sí. La idea era recuperar “Huracanes con nombre” y hacer una nueva canción, porque nunca la habíamos tocado el grupo. Ahora ya la hemos tocado todos, realmente es una canción nueva de Chucho. Si no hemos trabajado material nuevo ya, ha sido realmente por falta de tiempo, ha sido todo muy rápido. Materialmente no había tiempo, decidimos reunirnos en navidades, el primer ensayo fue el 23 de febrero, que es el que sale por Internet. De lo que sí que me he dado cuenta en los ensayos, ha sido probando en pequeños intermedios alguna cosa nueva que sí que me gustaría que tuviera el destino de Chucho. Me he dado cuenta que son perfectas para tocar con ellos, y me apetece mogollón en esta nueva versión, tengo la sensación que está todo más asentado y más claro que nunca. Somos incluso más radicales en algunos momentos.

*Chucho reaparecerá en Valencia el día 19 de abril en La 3 (C/ Padre Porta 2) a las 22 horas.
** Entradas anticipadas 15 € (Ticketea.com)

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