Chameleons Vox y Antiguo Régimen, el regreso de las sombras

Por una curiosa coincidencia, disfrutamos en un mismo fin de semana en nuestra ciudad de dos bandas supervivientes de la década de los 80. Si la noche anterior gozamos con The Godfathers, al día siguiente lo hacíamos con Chameleons Vox, la nueva encarnación de The Chameleons. La influencia de la banda en el sonido oscuro de otros grupos de la década es innegable, aunque siempre se les ha relegado a un segundo plano, a pesar de ello la banda de Mark Burgess cuenta con una legión de seguidores, convirtiéndolos en una banda de culto. Multitud de ellos se reunieron en la sala Rock City de Almàssera, la mayoría de treinta y tantos, rondando casi los cuarenta, aunque también gente joven, y muchas camisetas negras de The Chameleons, Joy Division, Alien Sex Fiend y otras bandas consideradas dark.

Para comenzar tuvimos a los valencianos Antiguo Régimen, banda que postula con los sonidos siniestros, teclados atmosféricos y guitarras cristalinas. Con los temas de su primer disco “Política de tierra quemada” de onda post-punk ambientaron la sala, poniendo a bailar al público con canciones como “Antiguo Régimen”, “Oculto”  y lo que es un verdadero éxito como “Anoche escupí azul”, contrastando con lo estático de su vocalista y teclista. El resto de la banda, guitarrista, bajista y batería se les veía ensamblados a la perfección, aunque también muy sobrios. Una recuperación del espíritu siniestro, tanto en letras como en música dotándolos de actualidad.

La sala iba completando su aforo hasta que llegó el momento de Chameleons Vox, el actual nombre que adopta Mark Burgess, bajista y compositor de la banda que por problemas legales con los otros miembros fundadores no utiliza su nombre original. Y es que Burgess es la voz del grupo, esa voz profunda y personal que se mantiene intacta a pesar de los años. La última vez que servidor los vio por estos pagos fue en la sala Ku de Manises en el año 2000, cuando se reunió la formación original en su segunda etapa. Para esta gira denominada “We Are All Chameleons Farewell Tour”, en lo que puede ser su despedida momentánea, Burgess contaba con dos guitarristas, Chris Oliver y Neil Dwerryhouse, además del batería Yves Altana, ocupándose el vocalista del bajo, su instrumento. El sonido nítido y  contundente que brindó la sala hizo que disfrutáramos plenamente del concierto, y si comienza con “Swamp Thing” no puede ir a peor, desatando la euforia entre los seguidores con esa introducción de guitarra que te eriza el vello.

Ofrecieron un grandes éxitos de la banda principalmente de los tres primeros álbums (“Script Of The Bridge”, “What Does Anything Means? Basically” y “Strange Times”), con una potente interpretación de “A Person Isn´t Safe Anywhere This Days”, la etérea “Here Today”, la inmediatez de “Looking Inwardly”, la emoción de “Perfume Garden”, la intensidad de “Monkeyland”, la inmensa “Caution” y uno de los momentos de la noche, “Tears”, con todo el público coreando la canción.

Con “Soul In Isolation” introdujo algunas frases de “Eleanor Rigby” de The Beatles, al igual que en “Singing Rule Britannia” adaptó el estribillo de “White Riot” de The Clash, hasta que llegó el final con “Second Skin” y sus punteos de guitarra diáfana. Estaba claro que aún faltaba un bis, tras algo más de una hora de concierto, apareciendo de nuevo para finalizar con un par de temas y de manera contundente rematar con “Up The Down Escalator”. Burgess se mostró emocionado diciendo que cada vez que vienen a Valencia la gente responde muy bien, “You give so much” comentó, para finalizar diciendo “We Are All Chameleons. Hasta la próxima ocasión, Mr. Burgess.

Carlos Ciurana // @slippydj

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