B-Movie y Psyche, una noche de recuerdos

Una nueva noche para el recuerdo nos esperaba en la sala Rock City con el Remembrance Day Festival, en el que actuaron dos bandas de la década de los 80 que tuvieron sus días de gloria. Nos referimos a B-Movie, cuyo “Nowhere Girl” fue bailado hasta la saciedad y de Psyche, un dúo de pop electrónico con un alto componente bailable. Por casualidades del destino, la carrera de B-Movie no fue todo lo bien que se les vaticinaba y tras un álbum y un puñado de singles, abandonaron los escenarios, lo suyo fue verdadera mala suerte. En 2013 publicaron un nuevo álbum, con canciones recientes. Por el contrario, Psyche han ido publicando discos de forma regular hasta hoy en día, por lo que no se puede hablar de un regreso como tal.

Precisamente Psyche fueron los encargados de abrir la velada, con cierto retraso horario debido a un partido de fútbol que coincidió con el concierto. Con Darrin Huss como único miembro en activo de la formación original, el vocalista se hizo acompañar por Stefan Rabura a los teclados y programaciones, aunque en algún momento se escucharon sonidos pregrabados, como una guitarra. Nada más comenzar interpretaron uno de sus temas más conocidos, “The Saint Became A Lush”, que fue acogido de manera efusiva por el público, un público ya rozando los cuarenta que iba llenando la sala. Darrin Huss no dejó de bailar durante todo el concierto, con unos movimientos que recordaban ciertas posiciones de tai-chi. En ocasiones nos recordaban a Soft Cell, en algunas inflexiones vocales, aunque pasados por un sonido más duro que el de los británicos. Retrocediendo a sus primeros días como recordó Darrin, sonó “The Brain Collapses” además de otros éxitos como “Angel Lies Sleeping” o una versión del “Disorder” de Joy Division en la que incluyó la frase Dance, dance, dance to the radio de “Transmision”. Como una petición especial nos ofrecieron su aproximación al “Goodbye Horses” de Q Lazzarus, incluida en el film “El silencio de los corderos” y que fue muy popular en las discotecas de la época. Para poner punto final, otro de sus grandes hits, “Unveiling The Secret” con el que se despidieron a lo grande.

Llegó la hora de B-Movie, que con su formación original hicieron un concierto muy correcto, sin grandes alardes, ya que con lo básico (guitarra, bajo, batería y teclados) se mostraron muy conjuntados a pesar del tiempo transcurrido. Repasaron algunos temas de su primera época, comenzando con “Marilyn Dreams” y “Polar Opposites”, o canciones solamente publicadas en singles y recopilatorios como “Welcome To The Shrink”. En “A Letter From A Far” el público bailó emocionado, ya que esta canción fue un paso más de la banda hacia la música de baile, producida para clubs por John Jellybean Benitez (productor de Madonna), con un riff de guitarra que recuerda una melodía árabe. Del disco que publicaron en 2013 dedicaron el tema que lo titula, “Age Of Illusion” al promotor Juan Martínez que los ha traído hasta Valencia. Quizá la oportunidad surgió en el tributo a Bowie celebrado en la sala Jerusalem, donde Steve Hovington fue uno de los vocalistas invitados. De todas formas, B-Movie nos mostraron su profesionalidad, esta no ha sido una reunión para obtener beneficios rápidos con el mínimo esfuerzo. También sonó “Moles”, que publicaron en el recopilatorio “Some Bizzare” cuando ficharon por el sello de Stevo en sus inicios, allá por 1981. Como era presumible, se reservaron los últimos cartuchos para el final, con “Remembrance Day” seguida por ese éxito atemporal que es “Nowhere Girl”, en su versión larga cuya introducción con caja de ritmos respetaron fielmente, así como las evoluciones del piano que iba añadiendo matices hasta el inicio de la voz. Un momento muy esperado por el público que tras finalizar aplaudió a conciencia y un brillante final al concierto.

También te podría gustar...