Así fue el Tour Atlántico con Babasónicos y Dorian

Ya que el pasado fin de semana los redactores de R.A. pudimos disfrutar doblemente del tour Atlántico tanto en Valencia como en Madrid hemos decidido contar desde las dos trincheras como fue cada uno de los conciertos. Así pues del bolazo de Babasónicos se encraga Carmen Sánchez Adán desde su experiencia mesetaria y el de Dorian nos lo cuenta Arantxa Belenguer (que ya entrevistó a Dorian hace unos días). Pasen y disfruten a continuación:

Babasónicos en Ocho y medio por Carmen Sánchez Adán

El pasado viernes, 7 de noviembre, la banda argentina de rock Babasónicos invadió el escenario de la sala Ocho y Medio de Madrid. El evento era una combinación ideal. Buena música, buen local y buena forma de comenzar el fin de semana rodeada de un público ansioso de saltar y gritar sus canciones de principio a fin.

Una vez dentro comprobé que la sala estaba llena, pero no lo suficiente como para sentir la invasión del espacio vital a la que los conciertos nos tienen acostumbrados. Cuando el público estuvo listo, al sujetar su cerveza (a cinco euros la unidad) y el escenario equipado, salieron a escena los argentinos para repasar sus temas más sobresalientes.

A medida que las canciones se sucedían iban demostrando la experiencia musical que atesoran. Cuentan con 11 discos oficiales editados y más de 22 años de giras constantes por toda Latinoamérica. Que se dice pronto.

Una de las primeras canciones que sonaron fue Microdancing del álbum Mucho del 2008. Es una buena pieza como carta de presentación, ya que invita a marcar el ritmo entre saltos y gritar junto a ellos el “oh,oh,oh,oh” que encabeza su estribillo. También tocaron El colmo de su álbum Anoche del 2005. No hay que tomarse el título de la canción de forma literal ya que es una pieza lenta que encierra una letra muy trabajada. Con el tema Carismático de ese mismo disco llenaron la sala de dulzura. Melodía agradable, letra pegadiza y coros suaves.

Aprovecharon además para repasar su último disco Romantisísmico del 2013 con canciones tranquilas como Humo y enérgicas como Aduana de palabras, pieza clave para su directo ya que el público la estuvo esperando. Al sonar la boca de los asistentes se llenó con la letra de la canción y ésta resonaba por partida doble. La lanza, tema del mismo álbum, también fue buen arma con la que rematar la noche.

Babasónicos realizó un viaje temporal al tocar temas del 2005 hasta su último disco del pasado año 2013. Un viaje con turbulencias que agitaron al público como éste deseaba.

Dorian en Sala Salomé por Arantxa Belenguer

Más de media hora después del fin del concierto de Babasónicos, y justo a tiempo para que la impaciencia del público todavía tuviera remedio, una silueta con sombrero se recortaba ante una luz blanquecina rodeada de triángulos de neón.

Marc Gili aparecía imponente en el escenario, concentrado, serio y con semblante cansado. El resto de la banda, rigurosamente vestido de negro, consiguió con los primeros acordes despertar las ganas de bailar de la sala y hacernos olvidar la espera.

Durante más de 90 minutos, la banda catalana hizo un repaso por sus temas más conocidos, aunque sin duda la noche estuvo tintada por el marcado carácter diferenciador del Tour Atlántico con respecto a las actuaciones de Dorian que estamos acostumbrados a ver. Esta vez pudimos escuchar esas canciones menos conocidas, más íntimas y habituadas a estar guardadas en el cajón durante los festivales de verano y los conciertos nacionales.

A pesar de todo, Los amigos que perdí, Paraísos Artificiales, Armas para volar, La mañana herida y el ya mítico cierre de los conciertos de Dorian, Tormenta de Arena, no faltaron en la setlist del jueves en Valencia.

Un jueves perfecto para ir a un concierto de este nivel en nuestra ciudad. Quizás la fecha, el incipiente frío al que no nos acostumbramos en Levante, los últimos coletazos de la resaca veraniega que aún se nota en el bosillo, y el precio de la entrada, fueron algunos de los motivos de que la sala Salomé estuviera muy por debajo de su aforo.

Aún así, es siempre un placer disfrutar de la sonrisa de Belly y de la pulcritud del sonido de los chicos de Dorian. Para el recuerdo queda una cuidadísima iluminación, un sonido extremadamente compacto y el saber, que una vez más, un concierto de los catalanes es una apuesta segura. Ya sea en un festival o una noche de noviembre: os esperamos cuando queráis.

Solo añadir que se agradecen las iniciativas como Tour Atlántico que se atreven a juntar a dos potentísimas bandas de cada lado del charco y por ello esperamos que hayan muchas más ediciones.

Fotos: Fran Calabuig
Crónica: Carmen Sánchez Adán + Aran Belenguer

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