Arenal Sound 2011: La jornada del viernes, con más altibajos

En una jornada destacable por el rendimiento de las bandas nacionales, dos de las formaciones clásicas de las citas veraniegas, La Habitación Roja y Triángulo de Amor Bizarro vieron sus actuaciones más que asfixiadas por una calidad de sonido en los albores de lo paupérrimo.

Los valencianos, sobre el escenario Legendario, repasaron grandes éxitos salpicados por temas de Universal ralentizando el nudo de una actuación en la que la guitarra de Jorge Martí simplemente no estuvo allí y la ecualización de voces, sin ánimo de ofender, se acercó más a esas nuestras queridas verbenas en la plaza del pueblo que al sonido que se le presupone a un evento de tal magnitud.
TAB después y más de lo mismo. Una bola incomestible, víctimas de su propia fórmula enmarañada y ruidosa pero elevada a la máxima potencia. Indescifrables la mayor parte de los temas, sí, completamente bizarro.

Con la caída del cartel de Tulsa a última hora, una de las citas más refrescantes de la noche. Los madrileños Los Nastys aportaron un punto macarra e irreverente no esperado y que funcionó mejor que bien: garaje, punk y letras horteras ignoradas de forma casi total para una masa que se desplazaba sin posibilidad de detención hacia Vetusta Morla.
De nuevo paseo triunfal, y van muchos (todos) de un tiempo a esta parte. Ya estuvimos escasamente hace dos semanas en su concierto de Valencia y dimos buena parte de ello.

Twelve Dolls son, en cierto modo, un caso parecido al de los a día de hoy madrileños por antonomasia. A la espera de eclosionar, y con el más que acertado (y necesario) cambio al castellano, fueron probablemente lo mejor de la noche. Absolutamente compactas y poderosas en el directo (con una mejora acústica ostensible) las piezas que componen Graso. Desde la humildad y la entrega pusieron a bailar a muchos despistados que sin querer fueron envueltos por “Mockba”, “Verde eléctrico” y “Pánico” entre otras.

Scissor Sisters y Vive la Fête comenzaron la transición hacia la parte electrónica de la noche. Los primeros con un Jake Sears más preocupado de lucir abdominales que de cualquier otra cosa, aunque por otra parte innegables los efectos y resultados de los americanos. Algo más de una hora de glam bailable y orgullosamente gay.
Los belgas Vive la Fête estuvieron algo descompasados. Después del despliegue que les había precedido, resultó ramplón e inconsistente a pesar de los intentos de Els Pynoo en su faceta más Debbie Harry. No obstante contaron con un público ya anestesiado y predispuesto a todo que estuvo a las órdenes del baile sin contemplaciones hasta altas horas de la mañana, verbigracia de deejays contrastados (el miembro de Franz Ferdinand Paul Thomson también fue baja de última hora).

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